
Un niño de 10 años y un adulto de 30 murieron ahogados en la boca del río Bananito, en Limón, cuando fueron arrastrados por una corriente mientras pescaban.
El percance se produjo el lunes, poco después del mediodía, pero fue hasta ayer, a las 2:15 p. m., cuando se hallaron los cuerpos.
El lugar del suceso está en la localidad de río Banano, en el distrito de Matama, Limón.
Tanto el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) como la Fuerza Pública identificaron a los fallecidos como Kenny Cordero Obregón y el niño Josué Marín Arias.
“A eso de las 11:30 a. m., Guillermo y yo nos metimos a nadar y dejamos a Kenny con el niño en el carro. Nos fuimos a bucear más arriba; a mitad de camino yo me devolví porque presentía algo.
”Cuando llegué le pregunté a la señora de la casa (donde dejaron el carro) por ellos; me dijo que habían agarrado para abajo a buscar camarones para pescar. Cuando llegué abajo, comenzamos a buscar, pero no encontramos nada”, dijo.
Carlos Manuel Cordero, padre de Kenny Cordero, se mostró molesto porque los cuerpos de socorro no acudieron el lunes a participar en las labores de rastreo, sino hasta ayer en la mañana.
Sin embargo, Jaison Brown, de la Cruz Roja de Limón, dijo que el reporte de la desaparición lo recibieron la noche del lunes , por lo que se planeó el operativo para ayer en la mañana, en conjunto con guardacostas, en una franja de playa de tres kilómetros.
Cordero era vecino de barrio Limoncito y trabajaba como guarda de seguridad privada. En tanto, el niño se encontraba al cuidado de una tía, ya que sus padres están trabajando en Nicaragua.