Katherine Chaves R.. 31 marzo, 2016
Durante el 2015, se presume que pasaron cerca de 1.200 toneladas de cocaína. Las autoridades solo decomisaron 15 toneladas de esa droga, lo que representa haber incautado un 1% del total que pasó por nuestro territorio. | CORTESÍA DE MINISTERIO DE SEGURIDAD PÚBLICA
Durante el 2015, se presume que pasaron cerca de 1.200 toneladas de cocaína. Las autoridades solo decomisaron 15 toneladas de esa droga, lo que representa haber incautado un 1% del total que pasó por nuestro territorio. | CORTESÍA DE MINISTERIO DE SEGURIDAD PÚBLICA

El Ministerio de Seguridad prevé que en este 2016 se dará un tráfico récord de cocaína por Costa Rica: pasarán unas 1.700 toneladas de esa droga.

La cifra alarma porque en el 2015 se trasegaron 1.200 toneladas de coca, mientras que en el 2014, fueron entre 663 y 670 toneladas, según señala un informe del Departamento de Estado de Estados Unidos.

El aumento en el tráfico responde a que hay más y mejores cultivos de cocaína en Colombia, Perú y Bolivia, países que son considerados sus principales productores, detalló la Policía de Control de Drogas (PCD).

“El cálculo nace a partir de los decomisos que se hacen. Notamos que hay gran cantidad de tierras que son usadas para la producción y de que los narcos han mejorado la calidad del arbusto para tener una mejor materia prima”, explicó la PCD ante consultas de La Nación .

Del 100% que producen los grupos suramericanos, casi un 90% se dirige a EE. UU. y Europa, por lo que Costa Rica es considerado como un “paso obligatorio”. El 10% restante de la mercancía va dirigida a África, por lo cual no atraviesa la región centroamericana.

Generalmente, el trasiego se hace vía marítima y, como parte de la ruta, los narcotraficantes pasan por aguas internacionales, que pertenecen al mar patrimonial de Costa Rica, según apuntaron las autoridades.

El fiscal general, Jorge Chavarría, indicó que el 98% de la droga que ingresa al país pertenece a grupos de México, los cuales tienen vínculo con bandas ticas.

Ese vínculo, añadió, hace que grupos locales usen la violencia al “estilo mexicano”.

Gustavo Mata, ministro de Seguridad Pública, aseguró que toman medidas “extraordinarias para combatirlo”, tales como fortalecer convenios con autoridades de Panamá, Colombia y, sobre todo, México.

“Nuestro objetivo es traer a analistas mexicanos, por ejemplo, para que compartan información con nosotros; es decir, que hablen de las rutas y de los grupos que hay en la región”, señaló. Agregó que aún no hay una fecha para la llegada de los expertos.

Pese a las acciones policiales, el año pasado solo se logró decomisar un 1% (15 toneladas de coca) de lo que se presume que pasó por el territorio (1.200 toneladas).

Hasta el 30 de marzo de este año, la Policía tica se había incautado de casi tres toneladas de esa droga.

Por mar. Gustavo Mata indicó que un 85% de la droga es transportada hacia Estados Unidos y Europa por vía marítima.

“Por el Pacífico pasa generalmente la coca que va para los otros países, mientras que por el Caribe ingresa la marihuana proveniente de Jamaica y que es para consumo local”, detalló la PCD.

Por ello, blindar las fronteras marítimas es una prioridad para el Ministerio de Seguridad.

“Hemos tomado medidas como el patrullaje constante por parte de Servicio Nacional de Guardacostas y hemos hecho investigaciones en profundidad a cargo de la PCD”, destacó Mata.

Aunque, admitió que lo ideal sería tener equipos más efectivos, como embarcaciones “adecuadas” y helicópteros.

“Como no tenemos las herramientas necesarias, acudimos a otros métodos, como la comunicación fluida con otras policías. Es una lucha muy dura y ellos llevan ventaja, en el sentido de que tienen poder económico para adquirir lanchas que burlen la seguridad”, lamentó el jerarca.

Según la PCD, también es relevante trabajar en la educación de los jóvenes.

“Si desde pequeños se les enseña por qué no consumir drogas, por más que les pongan toneladas de cocaína en sus pies, la van a rechazar”, aseguró.

Implicaciones. Aunque el destino final de la droga no sea Costa Rica, gran parte se queda embodegada en nuestro territorio por varios días.

Por hacer esos “favores”, los criminales piden cierta cantidad de droga. “Pocas veces cobran con dinero, porque su objetivo es tener cocaína para robustecer el mercado local”, informó la PCD.

Entonces, a mayor cantidad de mercancía que pasa por el país, más cantidad podría quedarse en Costa Rica, o al menos esa es la presunción de las autoridades.

Lo anterior preocupa a la Policía en dos sentidos: primero, porque, desde el año anterior, el país está en medio de una violenta guerra entre narcotraficantes.

Segundo, porque poco a poco las estructuras costarricenses generan vínculos más fuertes con las organizaciones mexicanas, quienes son dueñas de la droga desde el momento en que esta sale de Colombia, Perú o Bolivia.

El fiscal general, Jorge Chavarría, explicó que los lazos provocan, además, que los locales “copien” la manera en la que los aztecas se vengan de “los traidores o enemigos”.

“Últimamente se ve un comportamiento más violento en los asesinatos y eso es porque (grupos ticos) están acogiendo el modelo que usan los mexicanos para matar”, concluyó.