
Un contingente de agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y fiscales de la Fiscalía de Narcotráfico tomó la madrugada de este jueves las calles de Ciudad Cortés y Palmar Norte de Osa, en Puntarenas, para desarticular una presunta organización de narcotráfico local caracterizada por su extrema violencia.
Las operaciones comenzaron a las 4 a. m. con 11 operaciones en aquel cantón del Pacífico Sur, un allanamiento en Río Azul de La Unión, y otro más en una celda en La Reforma, en Alajuela y tienen como objetivo la detención de 18 sospechosos, según información preliminar obtenida por La Nación.
De acuerdo con la investigación del Caso Triángulo, el grupo estaría vinculado con cuatro homicidios y ataques directos contra cuerpos policiales, lo que lo convirtió en una de las estructuras criminales más violentas de la zona del Pacífico Sur.
Se les señala por narcomenudeo, asociación ilícita, resistencia agravada y portación ilícita de armas no permitidas, entre ellas fusiles de asalto AR-15 y AK-47.
Aunque las autoridades no tienen evidencia de que la organización participara en el tráfico internacional de drogas, las pesquisas apuntan a que logró acumular importantes sumas de dinero mediante la venta local de estupefacientes.
La estructura era supuestamente dirigida por un hombre identificado como Jason Sáenz, alias La Jota, quien actualmente descuenta una pena de 16 años en prisión por narcotráfico.
Sin embargo, desde su celda, habría delegado las operaciones en el exterior a dos mandos medios, quienes son dos hermanos de apellidos Martínez Mata, alias Wualón y Camarón.
Las autoridades también presumen que la agrupación adquiría la droga de un capo de mayor nivel, Alejandro Arias Monge, alias Diablo, y que sus integrantes se vanagloriaban de representarlo en el Pacífico Sur.
Poco antes de las 6 a. m. se confirmó la detención de 12 de los sospechosos, y horas después, la entrega de otro implicado, en la delegación del OIJ de Quepos y la captura de uno más en vía pública, en Ciudad Cortés.


