Eillyn Jiménez B.. 13 mayo
Un semisumergible localizado este sábado en la madrugada en playa Llorona de Corcovado de Osa, Puntarenas, transportaba más de dos toneladas de cocaína. Foto: MSP para LN
Un semisumergible localizado este sábado en la madrugada en playa Llorona de Corcovado de Osa, Puntarenas, transportaba más de dos toneladas de cocaína. Foto: MSP para LN

“Las organizaciones criminales contratan para este tipo de actividades (trasiego de droga) a sujetos con muchísima experiencia en labores de pesca y conducción de lanchas. Les pagan por llevar una carga de un punto de Sudamérica a otro en Norteamérica, pero ellos no pertenecen directamente a las agrupaciones”.

Con esas palabras explicó el ministro de Seguridad Pública, Michael Soto Rojas, la forma en la operan las bandas narco que trasiegan cocaína y otras drogas por el continente americano.

El jerarca aseguró que el pago que reciben los pescadores de parte de los narcotraficantes es tan bueno que, regularmente, se dan el lujo de destruir o hundir las embarcaciones al finalizar las tareas asignadas.

Asimismo, destacó que las personas reclutadas suelen ser de origen colombiano y ecuatoriano, países de donde salen los cargamentos.

“Las ganancias son tan buenas que si destruyen un equipo de estos les da igual, pese a que en ocasiones invierten un monto de dinero considerable en motores y materiales antes de realizar los viajes”, mencionó Soto.

Precisamente, el ministro presume que los detenidos este fin de semana en playa Llorona, en Corcovado de Osa, Puntarenas, fueron contratados únicamente para el transporte de la droga.

Se trata de dos colombianos y un costarricense, apellidados Estupiñán García, Angulo Mosquera y Caballero Espinoza, quienes fueron capturados el sábado en horas de la noche.

De acuerdo con Soto, el viernes se recibió un reporte de parte de las autoridades de Estados Unidos sobre la presencia de un semisumergible en las costas del Pacífico, por lo que se coordinó con Guardacostas, Policía de Fronteras y guardaparques para interceptar la embarcación.

El sábado en la madrugada los ocupantes de la lancha se percataron de la vigilancia de las autoridades, por lo que se acercaron a la costa, dejaron el semisumergible abandonado y huyeron por la montaña.

"Se realizó un operativo en la playa para dar con el paradero de los hombres que, en apariencia, venían en la embarcación, pero no se les ubicó. El mismo sábado contabilizamos 2.377 kilos de cocaína que se sacaron de la zona, pero como el semisumergible quedó encallado se dejan dos policías de fronteras y dos guardaparques en un campamento cercano.

“En la noche ellos divisaron a tres personas que caminaban por la playa y les dieron la voz de alerta. Uno de ellos disparó, hirió al guardaparques y se internó de nuevo en la montaña. Los otros dos si fueron detenidos en el lugar”, detalló Soto.

El jerarca añadió que horas después el tercer sujeto, quien se sospecha que fue el autor de los disparos, fue aprehendido, mientras que el guardaparques permanece internado en el Hospital México, donde lo reportan estable.

La Fiscalía informó de que tomarán la declaración indagatoria a los tres sujetos y, posteriormente, los pondrán a la orden del Juzgado de Golfito, donde solicitarán la imposición de medidas cautelares.

Estupiñán, Angulo y Caballero figuran como sospechosos del delito de tráfico internacional de drogas, en una investigación que se sigue en el expediente 19-000260-0455-PE.

Provisiones para una semana

Además de la droga, en la embarcación se encontraron alimentos para una semana aproximadamente, así como dispositivos de geolocalización (GPS) que permitirán determinar la ruta que se pretendía hacer.

Soto mencionó que al salir de Colombia o Ecuador los pescadores buscan algún punto en el cual puedan abastecerse de combustible, por lo que no se descarta que en Costa Rica ese fuese su objetivo.

La cocaína incautada tenía diferentes troqueles, que son los símbolos que distinguen a las organizaciones criminales.

Esta carga, comentó Soto, es la más grande decomisada durante este 2019.