Reiner Montero, Carlos Arguedas C.. 14 diciembre, 2017

Una mujer que lideraba un grupo ligado al narcotráfico y que tenía el centro de operaciones en el centro de Guápiles, en el cantón de Pococí, pasará los próximos seis meses en prisión preventiva.

Durante los allanamientos realizados el martes anterior se decomisó dinero en efectivo y droags. Foto cortesía del Ministerio Público.
Durante los allanamientos realizados el martes anterior se decomisó dinero en efectivo y droags. Foto cortesía del Ministerio Público.

Así lo determinó la mañana de este jueves el Juzgado Penal de Pococí, al concluir una audiencia que había iniciado el miércoles a las 4 p. m., que estuvo a cargo del juez Ricardo Valverde.

La medida es contra una mujer de apellidos Cordero Jiménez de 39 años. A ella el Ministerio Público le atribuye los delitos de tráfico de drogas y homicidio.

Otros cuatro cómplices de integrar la banda, también pasarán igual tiempo en prisión, determinó el juez.

Se trata de un hombre de apellidos Martínez Campos, de 36 años, compañero sentimental de Cordero, la hija de la pareja apellidada Martínez Cordero de 19 años y dos hombres Castro Castillo, de 31 y Montero Rodríguez, de 29.

En tanto, para una mujer apellidada Cordero Quirós, de 68, (madre de la líder) y tres individuos Salas Sanchez, 28; Cano Molina, de 26; y Bustos Mora, de 41, les impusieron una fianza, les dictaron impedimento de salida del país y además deben presentarse a firmar cada 15 días.

Droga a domicilio

Esta banda, según determinaron las investigaciones judiciales, se dedicaba a la venta de drogas a domicilio. Para eso utilizaban varios vehículos que eran facilitados por la cabecilla del grupo.

Las autoridades señalaron que Cordero Jiménez, junto a su esposo Martínez Campos y Montero Rodríguez serían los presuntos sospechosos de ordenar, planificar y ejecutar el homicidio de Jocxin Aaron Vidaurre Rojas, de 22 años.

Él murió el 20 de marzo de este año, luego de recibir 22 balazos, cuando estaba en vía pública en barrio los Bovinos de Guápiles.

Este asesinato fue calificado por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la Fiscalía como un "error", pues las personas que perpetraron el crimen se equivocaron de objetivo.

Según las investigaciones, la organización dirigida por Cordero pretendía expandir las operaciones ilícitas a barrio Realengo de Guápiles, pero otro grupo aparentemente también se dedicaba a la venta de drogas, y se opuso.

Supuestamente, la organización desarticulada el martes anterior decidió acabar con el cabecilla del grupo contrario, pero debido a que Vidaurre tenía un enorme parecido con ese líder, fue que lo asesinaron.

Durante los allanamientos se decomisaron dos armas, teléfonos celulares, droga dosificada y dinero en efectivo.

El Ministerio Público informó de que este caso se tramita en el expediente 16-000915-0066-PE.