La presidenta de la República, Laura Chinchilla, prometió comprar más radares y dos helicópteros adicionales antes de que se acabe su gobierno para combatir la instalación y uso de helipuertos por parte de grupos narcos.
El anuncio lo hizo ayer en una conferencia de prensa en el Ministerio de Seguridad Pública, durante la cual habló sobre los hallazgos en Cutris de San Carlos y Guácimo de Limón, los cuales, dijo, le preocupan y deben tomarse con mucha seriedad.
Chinchilla reconoció la labor que han realizado los cuerpos policiales locales para investigar la célula que estaría detrás de las armas, el combustible y los ocho helipuertos descubiertos en los últimos dos meses.

“Las regiones fronterizas tienden a ser las más aisladas de cualquier tipo de control. Vamos a invertir también en algunos radares adicionales que fortalecerán sobretodo las zonas de mayor riesgo: cordones fronterizos en el norte y sur del país”, expresó.
La mandataria señaló que se requiere la colaboración de los vecinos, a quienes llamó “personas de bien” y los invitó a que sigan suministrando información confidencial a la Policía.
Sin recursos. Francisco Segura, director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), aseguró que el país no tiene la infraestructura para proteger toda la geografía costarricense ni los recursos suficientes para hacer frente a las nuevas rutas aéreas del narcotráfico.
Por otro lado, dejó en claro que la estrategia policial no prevé “derribar” helicópteros sospechosos que realicen sobrevuelos en el territorio, sino sorprenderlos en tierra.
Segura reconoció que, en el aire, estas aeronaves son menos vulnerables al ataque policial y puntualizó que desconoce cuántos helicópteros estarían involucrados con el grupo narco, pero apuntó a que se trata de pilotos bien entrenados debido al tipo de operaciones que realizan, como vuelos nocturnos y en zonas de difícil acceso.
Tanto Segura como Gustavo Mata, subdirector del OIJ, sostienen que la fuerte presión policial por tierra y mar ha obligado a los narcotraficantes a buscar nuevas rutas para trasegar droga de sur a norte, por medio de lo que denominaron “puentes aéreos”.
Esas vías también son utilizadas para traer desde el extranjero importantes sumas en efectivo que corresponden a pagos por la droga, mismas que financian las operaciones.
Consultado por La Nación , el fiscal general de la República, Jorge Chavarría Guzmán, confirmó que los hallazgos de los últimos meses revelan el auge de los carteles mexicanos en Costa Rica.
Además, llamó la atención sobre el abastecimiento al grupo narco de combustible tipo Jet A-1, lo que reveló una “tremenda debilidad” en su protocolo de venta.