Sucesos

Madre de víctima de femicidio encuentra consuelo en cuidar a sus nietos

Flory Inés Hernández narró su historia de sobrevivencia luego de la muerte de su hija Rebeca Castillo, asesinada por su yerno frente a sus dos nietos

Rebeca Castillo, de 34 años y su mamá Flory Hernández Calderón, de 57 años. Foto: Silvia Coto
Rebeca Castillo, de 34 años y su mamá Flory Hernández Calderón, de 57 años. Foto: Silvia Coto

El duelo de doña Flory Inés Hernández Calderón, de 57 años, apenas comienza. Solo han pasado 14 días desde que su yerno mató a su hija Rebeca Castillo Hernández a puñaladas y la atacó brutalmente también a ella. Sin embargo, sus nietos, una niña de 4 años y un bebé de 1 año, se convirtieron en su motor y en su razón para seguir adelante.

La mañana del 4 de octubre su yerno, Christopher Johnson, mató a Rebeca, de 34 años, delante de los niños en el Residencial Villa Bonita, en Cartago; luego tomó una bicicleta y llegó a la casa de su suegra, en Llanos de Santalucía, también en Paraíso, para agredirla con el arma blanca. Posteriormente, se entregó a la Policía.

Desde ese día, doña Flory Inés fue trasladada de urgencia al Hospital Max Peralta, donde estuvo varios días internada, cinco de ellos en condición muy delicada. Ni siquiera pudo ir al funeral de la menor de sus tres hijas. Ahora, que pudo regresar a su casa y reencontrarse con los niños, reconoce que ellos se han convertido en su mayor fortaleza y “en su principal terapia”. “Me encuentro muy bien, gracias a Dios. Me siento mejor. He sido muy fuerte. Siempre he sido muy espiritual, porque sin Dios no se mueve una hoja”, mencionó en una entrevista con La Nación.

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