La madera de pino de que estaba construida la casa de Mariano Figueres en la hacienda La Lucha, en San Cristóbal de Desamparados, alimentó las llamas que destruyeron la edificación.
En una valoración inicial realizada por investigadores de incendios del cuerpo de Bomberos y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) se determinó que en casi todos los restos había una resina, que se cree es trementina.
Esta materia se extrae de los árboles de pino para usarse como disolvente en la industria de las pinturas y los barnices.
Por esa razón, se comentó, perros adiestrados en hallar materias inflamables daban la alerta en casi todos los puntos donde hacían el rastreo.
Este hecho, unido a que el fuego convirtió en cenizas casi todos los componentes de la vivienda, complicaron la investigación para determinar la causa del incendio, que causó la muerte de cuatro personas ayer en la madrugada.
Las víctimas fueron Dora Solano Cerdas, de 60 años; su hijo Heriberto Solano Solano, de 37 -suegra y cuñado de Figueres-, así como Sandra Castro Solano, de 36 años, y su hija Gabriela Méndez Castro, de cinco años.
Los fallecidos estaban de paseo en La Lucha y se presume que perecieron el domingo alrededor de las 5 a. m.
Primeros resultados. Fuentes judiciales dijeron que entre los restos de la casa encontraron deterioradas cuatro armas corrientes y un rifle de aire, así como municiones y un cargador de una ametralladora.
En cuanto a los cuerpos, se explicó que Sandra y su hija Gabriela estaban en el baño, muy cerca de donde también se encontraron los restos de una mascota.
El cuerpo de Heriberto Solano quedó a unos 50 centímetros de una puerta. En tanto, Dora Solano apareció en una habitación.
Se presume que ella se confundió pues estaba en esa casa convaleciendo debido a que recientemente le practicaron una operación de una catarata en un ojo.
Sobrevivientes. En cuanto a porqué se salvaron Mariano Figueres, su esposa, Magaly Solano, y sus dos hijas de tres y siete años, fuentes policiales dijeron que Figueres quebró con su cuerpo uno de los ventanales del cuarto donde estaban las niñas, que no tenía verjas. Por ahí salieron ilesos.
Se presume que las víctimas fallecieron asfixiadas por el humo y luego el fuego las carbonizó.
Ni el OIJ ni los Bomberos tienen claro dónde empezó el fuego, pero hasta anoche se manejaban dos posibilidades: en una de las salas o en una habitación.
Héctor Chaves, jefe del Cuerpo de Bomberos, dijo que hoy o mañana entregarán a la Fiscalía de Cartago un primer informe sobre los resultados de las pesquisas.
Se informó de que la investigación está a cargo del fiscal Adrián Coto, quien ha contado con el apoyo de la jueza Lidia Fallas.