
El Tribunal de Juicio de Limón dio marcha atrás a la orden de encarcelar al empresario salvadoreño Mario Villatoro Jiménez -recién condenado por contrabando de ropa- y acordó dejarlo en libertad después del pago de una fianza por un monto de ¢40 millones.
El 24 de junio, durante la lectura del "por tanto" -resumen del fallo- los jueces le impusieron a Villatoro cinco años de cárcel.
En el acto ordenaron enviarlo a prisión de forma preventiva mientras aguardaban a que la sentencia quedara en firme.
Pero luego de dos semanas -el día de la lectura integral del fallo- ese tribunal cambió de parecer.
El Ministerio Público se mostró disconforme con el criterio de los juristas pues, de acuerdo con sus argumentos, Villatoro estuvo en fuga y para capturarlo las autoridades tuvieron que recurrir a un allanamiento, el 31 de mayo del 2000.
Razones. Para el abogado Luis Alonso Salazar -defendió al comerciante casi todo el proceso- los jueces no fundamentaron las razones por las que en principio ordenaron encarcelar, de forma preventiva, al comerciante.
"En mi criterio la actuación del tribunal fue arbitraria. Después entraron en razón y se dieron cuenta de que habían cometido un error", consideró Salazar.
En la solicitud de cambio de medida, el representante legal de Villatoro, William Charpentier, alegó que en varias ocasiones el empresario -padre de tres niños costarricenses- estuvo en el exterior pero siempre regresó para cumplir con sus obligaciones judiciales.
"La pena impuesta (cinco años de cárcel) no es de una gravedad tal que permita deducir que quiera escapar de la misma", indicó.
En principio los jueces consideraron que existían "sobradas razones" para sospechar un peligro de fuga. "La condición económica del acusado le permite con facilidad ausentarse de los fines del proceso, movilizándose tanto dentro como fuera del país, lo que le permitiría permanecer oculto", dijeron en esa oportunidad
Durante la sentencia integral, avalaron la petición de la defensa y sin profundizar en su nueva decisión le fijaron la fianza, así como firmar cada 22 días. Ese mismo día Villatoro pagó y salió del centro penitenciario Sandoval, en Limón.
Al empresario lo sentenciaron junto con dos exaforadores en relación con el ingreso de mercadería de contrabando proveniente de Panamá. Los contenedores de ropa ingresaban por la aduana de Limón.
Después era sacada con papeles alterados, según se determinó durante el debate.