Padecer de 16 tipos de enfermedades crónicas no impidió que el Ministerio de Justicia contratara a un joven de 25 años como custodio penitenciario, el año pasado, para cubrir una plaza vacante en una cárcel.
Ese oficial actualmente no puede portar armas de fuego pues sufre convulsiones; tampoco trabaja de noche porque tiene un trastorno mental, según informó el director de la Policía Penitenciaria, Guillermo Ugalde.
El jefe policial indicó que se intentó cesarlo con goce de salario pues no cumplía con la labor esencial del policía, pero el Ministerio reconoció que hubo una falla en el reclutamiento, y le asignaron labores distintas para mantenerlo en la institución.
Otros casos de contratación de guardas de cárceles con un perfil inadecuado incluyen a una mujer de 145 centímetros de estatura y a un hombre de 64 años.
El Ministerio de Seguridad, por ejemplo, establece la altura mínima de 1,55 metros para mujeres policías.
No obstante, el Ministerio de Justicia no cuenta con un perfil claro para seleccionar custodios carcelarios, lo que ha permitido contratar a cualquier persona para que labore en las prisiones.
“Las condiciones físicas del policía no están definidas, tampoco el rango de edad conveniente, la contextura o el perfil psicológico. Estamos tratando de ponernos de acuerdo sobre estos aspectos”, manifestó Ugalde.
Los requisitos vigentes para ser policía penitenciario son únicamente ser mayor de edad, haber finalizado el noveno año de educación y aprobar los exámenes de Recursos Humanos.
El proceso no incluye el estudio de vida y costumbres, que valora antecedentes delictivos.
“Las pruebas psicológicas que se están aplicando en el caso nuestro son muy superficiales, y están dejando por fuera a muchos policías porque la prueba no es idónea. No incluyen la entrevista, por ejemplo”, expresó Ugalde.
Eugenio Polanco, director de la Escuela de Capacitación Penitenciaria, aseguró que desde hace tres meses se está revisando esa prueba para ajustarla por completo.
“Cada vez más, hay que ir especializando y depurando los instrumentos que se utilizan para determinar la selección de personal”, afirmó.
Guillermo Ugalde asegura que este año se espera contratar a 300 para cubrir las necesidades del sistema carcelario: 196 policías para los módulos de baja contención recién construidos, 54 para la cárcel La Reforma y 50 para el nuevo Centro de atención para personas con enfermedades mentales y en conflicto con la ley.
También, crear unidades de intervención, información, control policial, requisa y canina con policías capacitados en estas áreas.