El Tribunal Penal del II Circuito Judicial de San José ordenó la extradición hacia los Estados Unidos de Gabriel Lozano Bonilla, conocido con el alias “Compadre”, como sospechoso de narcotráfico y ligado al Caso Corona, en Costa Rica.
El hombre es de nacionalidad colombiana y naturalizado costarricense. Según el Ministerio Público, Lozano habría participado en operaciones de tráfico internacional de drogas, desde Venezuela y Colombia hacia territorio estadounidense.
Lozano fue detenido en enero pasado requerido por la justicia estadounidense; desde ese mes descuenta prisión preventiva, medida que ahora le fue prorrogada por al menos seis meses más, mientras se finaliza el proceso de extradición.
Según explicó la Fiscalía, las autoridades estadounidenses deben remitir las garantías formales necesarias, asegurando el respeto de los derechos fundamentales del imputado, para que finalmente se dé el envío.
Lozano es requerido por el Distrito Sur de Nueva York. Figura como imputado en la causa 22-000088-0622-PE, conocida como Caso Corona, que permanece en investigación en la Fiscalía Adjunta Especializada en Delincuencia Organizada. Lozano sería el cabecilla del grupo ligado a ese caso.
Este caso se vincula con un grupo delictivo sospechoso de integrar una estructura criminal que traficaba cocaína líquida hacia Europa y Asia.
Caso Corona
El caso se investigó en un expediente conocido como Caso Corona, el cual trascendió en noviembre de 2023, cuando las autoridades judiciales ejecutaron 22 allanamientos en Curridabat, San José, Moravia, Montes de Oca, Santa Ana, Coronado, Escazú, La Unión, Turrialba, Grecia, Poás y Sarapiquí.
Sin embargo, las investigaciones relacionadas con la exportación de cocaína líquida comenzaron en junio de 2022. Casi año y medio después, en 2023, se concretó la captura de 12 personas, incluidos costarricenses y colombianos. Los agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) también decomisaron 26 vehículos de alta gama y 39 propiedades con un valor total de ¢6.000 millones.
De acuerdo con la Policía Judicial, la organización se dedicaba a reinvertir las ganancias que les generaba la exportación de cocaína líquida en bienes raíces, en un centro comercial en Limonal de Guanacaste, complejos de apartamentos y polleras.

En ese grupo de 12 detenidos estaba Lozano Bonilla, quien fue señalado como uno de los cabecillas de la organización.
Él ya había sido detenido y juzgado en el 2016 por tráfico internacional de drogas. No obstante, en el 2019 Lozano obtuvo libertad con un beneficio otorgado por el Instituto Nacional de Criminología (INC).
Como parte de las investigaciones, en junio de 2023 se interceptó en la frontera entre Israel y Jordania un cargamento de 150 litros de cocaína líquida que había salido desde el muelle de APM en Moín.
La droga estaba camuflada en botellas de bebidas como zarzaparrilla y cola, exportadas desde Costa Rica. En estas condiciones, la cocaína es muy difícil de detectar mediante rayos X o escáneres.
El Ministerio Público destacó que estas acciones reflejan el compromiso institucional con el combate al crimen organizado transnacional, mediante el trabajo articulado con autoridades internacionales, con el fin de llevar ante la justicia a personas vinculadas a estructuras criminales dedicadas al tráfico de drogas.
