Gustavo Fallas M.. 23 diciembre, 2016
Los condenados abandonan la sala de juicio en Limón donde se les condenó por el asesinato del ambientalista Jairo Mora.
Los condenados abandonan la sala de juicio en Limón donde se les condenó por el asesinato del ambientalista Jairo Mora.

Las penas máximas (de 50 años) impuestas a cuatro saqueadores de huevos de tortuga, por el asesinato del ambientalista Jairo Mora, fueron ratificadas por el Tribunal de Apelación de Goicoechea.

Así lo informó este viernes el departamento de prensa del Poder Judicial.

Los sentenciados en este caso son: J osé Brayan Quesada Cubillo, Héctor Martín Cash López, Donald Alberto Salmon Meléndez y Ernesto Enrique Centeno Rivas. A todos ellos, el pasado 29 de marzo, el Tribunal Penal de Limón les impuso 35 años de cárcel por el homicidio calificado del ambientalista, ocurrido en playa Moín, el 30 de mayo del 2013.

Asimismo, a estos hombres también los condenaron por los delitos de violación, abuso sexual contra mayor y menor de edad y privación de libertad agravada. Esto, por un ataque sexual que sufrió una familia limonense el 17 de mayo del 2013 en playa Moín. También por las agresiones sexuales en perjuicio de cinco extranjeras que acompañaban a Mora el día del asesinato.

En total, Cash López recibió una sentencia de 90 años. Quesada Cubillo y Centeno Rivas, 87 años. Mientras que Salmon Meléndez, fue condenado a 74 años. Empero, esas condenas fueron readecuadas a 50 años, que es el máximo permitido por la legislación costarricense.

Los jueces limonenses llegaron a la conclusión de que estos cuatro hombres mataron a Mora, pues los estudios de las radiobases detallan que los teléfonos de cuatro de los implicados estuvieron en playa Moín el día del crimen. Además, también dieron credibilidad a las declaraciones de testigos.

Para los jueces que condenaron a los asesinos de Mora, el homicidio se dio por la pugna que mantenían los saqueadores de los nidos de las tortugas para robar los huevos y los ambientalistas, quienes eran encabezados, entre otros, por Jairo Mora.