Hugo Solano C.. 16 julio, 2020
El cuerpo fue arrastrado por el agresor a la parte de afuera de la casa, para ocultar indicios y alegar que ella se había suicidado, lo cual se descartó luego de las pericias forenses. Foto: Archivo.
El cuerpo fue arrastrado por el agresor a la parte de afuera de la casa, para ocultar indicios y alegar que ella se había suicidado, lo cual se descartó luego de las pericias forenses. Foto: Archivo.

El Tribunal Penal de Goicoechea condenó a 25 años de prisión, el viernes pasado, a un sujeto que a los 19 años asesinó a su compañera sentimental en Tibás.

De acuerdo con un comunicado de la Fiscalía, el sentenciado es Antonio José Araya Rojas, actualmente de 24 años, padre de una menor que estaba recién nacida cuando él mató a la mujer con quien la procreó.

La víctima fue Karen Raquel Garita Araya, de 27 años, quien era oriunda de Cartago.

Los hechos ocurrieron el 30 de setiembre del 2015, en Cuatro Reinas de Tibás, dentro de la casa en la que convivía la pareja, cerca de la iglesia católica de esa comunidad.

Araya fue quien realizó la llamada al servicio de emergencias 9-1-1, para reportar que su pareja estaba herida.

La Fiscalía Adjunta del II Circuito Judicial de San José demostró durante el debate que aunque al principio Araya adujo que se trataba de un suicidio y así se lo dijo a las autoridades, socorristas y vecinos, esa no fue la verdadera historia.

Su versión fue descartada por el dictamen médico del Departamento de Ciencias Forenses del OIJ, el cual, luego de analizar trayectorias, los residuos de pólvora en las manos de ambos y otras pruebas de balística, concluyó que la causa de la muerte de la mujer fue homicida.

Karen presentaba un disparo en el tórax. El revólver fue hallado por la Policía debajo de un mueble, dentro de la casa.

La investigación, dirigida por la Fiscalía, permitió demostrar que Araya Rojas fue el responsable del feminicidio.

Los hechos que habrían sido el culmen de violencia doméstica, se investigaron dentro del expediente 15-021037-0042-PE.

Mientras la sentencia queda en firme, Araya quedó en prisión preventiva.

Además de la niña que procreó con la víctima, el hombre es padre de otra menor de ocho años, nacida en una relación anterior.