Judiciales

Peón condenado a 28 años de cárcel por asesinar a puñaladas a su compañera sentimental

Feminicidio ocurrió el 25 de octubre del año pasado en Rincón de Cacao de Alajuela

Vilmer Antonio Romero, un peón de construcción, recibió una condena de 28 años de prisión luego de aceptar que asesinó de varias puñaladas a su compañera sentimental Melba Reyes Croveto.

La sentencia la dictó el jueves anterior el Tribunal de Juicio de Alajuela. El imputado se sometió a un procedimiento especial abreviado y así evitó ir a juicio, confirmaron la oficina de prensa del Ministerio Público y del Poder Judicial.

El feminicidio por el cual se condenó a Romero, de 30 años, sucedió la madrugada del 25 de octubre del 2020 en el barrio Buenos Aires, un precario levantado en una ladera del río Poás, a su paso por Rincón de Cacao, una comunidad del distrito de Tambor de Alajuela.

En los comunicados de prensa emitidos por el Ministerio Público y el Poder Judicial se detalla: “La Fiscalía Adjunta de Alajuela indicó que, minutos antes de iniciar el juicio por la causa 20-005387-0305-PE, el imputado de apellido Romero aceptó los hechos acusados y decidió someterse a un procedimiento especial abreviado.

“De esta manera, el Tribunal Penal de Alajuela entró a analizar los términos para la aplicación de dicha salida alterna por los delitos de femicidio, en perjuicio de Melva Reyes Croveto, y tentativa de homicidio, contra una persona menor de edad, hija de la mujer fallecida, quien para el momento de los hechos tenía 14 años. Al final de la deliberación, el tribunal le impuso la pena de 28 años de prisión”.

Caso en breve

El feminicidio de Melba Reyes, de 51 años y de nacionalidad nicaragüense, se produjo el domingo 25 de octubre del 2020 a las 2:33 a. m. Ambos tuvieron una discusión luego de que ella le comunicó al hombre que tenía que salir de la casa.

Henry Miranda Reyes, hijo de la mujer asesinada, había narrado a La Nación lo que sucedió en aquella ocasión: “Ella le dijo por mensaje (de WhatsApp) que viniera el domingo a recoger su ropa. Eso lo sé porque tengo el teléfono y los leí”.

El hombre le dijo que iría ese mismo sábado, pero la mujer le replicó: “No, venga mañana. No quiero hablar con vos. No quiero nada con vos porque no va a cambiar de vida, y el camino que yo voy siguiendo no lo vas a seguir. Así que cada quien por su lado”.

No obstante, el hijo recordó: “La convenció. Vino (el sábado poco antes de medianoche) y se metieron al cuarto a hablar y estando ahí hizo lo que hizo. Cuando mi mamá gritó a mi hermana que llamara al 9-1-1 que él la había apuñalado. Mi hermana estaba llamando al 9-1-1 y cuando ella sale (estaba en otro cuarto) le intenta quitar el teléfono y le mandó dos cuchilladas. Le hizo dos heridas.

“Ella empieza a gritarme. Yo vivo al lado, mi esposa me despierta y cuando salgo él va subiendo las gradas. Lo primero que hago es preguntar qué pasó: ‘Vilmer apuñaló a mamá’. Entro y la veo en la cama en posición fetal con sangre ...”.

Henry Miranda con la ayuda de un vecino sacaron a la mujer de la casa y la trasladaron en un carro particular y, como a un kilómetro de distancia, se toparon la ambulancia de la Cruz Roja, cuyos socorristas al revisar a la mujer herida determinaron que estaba fallecida.

En tanto, Vilmer Romero huyó de la casa, se metió por varios lugares en la vecindad hasta que los mismos pobladores del lugar lo detuvieron y lo entregaron a la Fuerza Pública. Desde aquel momento, guarda prisión preventiva.

Melba Reyes era oriunda de Juigalpa, Nicaragua. Vivía en Costa Rica desde hace más de 20 años. Tuvo dos hijos, Henry Miranda, y una adolescente de 14 años. Ella laboraba en limpieza en la empresa SBM, en la Zona Franca de El Coyol.

Había construido su casa desde 2006 en el barrio Buenos Aires, donde conoció a Vilmer Romero, un vecino, con quien empezó una relación sentimental.

Carlos Arguedas C.

Periodista en la sección de Sucesos. Trabaja en La Nación desde el 2000 siempre en la cobertura de asuntos de Sucesos y Jurídicos.