Eillyn Jiménez B.. 11 noviembre
Andrea tenía 20 años cuando fue asesinada. Foto: Tomada de Facebook
Andrea tenía 20 años cuando fue asesinada. Foto: Tomada de Facebook

"Tres o cuatro días antes del fallecimiento, mi esposa me dijo que fuéramos a la cabaña porque había un problema. Cuando llegamos vimos a Andrea (Fernández) lastimada.

“Marvin (Brenes Oviedo, el acusado) nos dijo que ella se quería tomar unas pastillas (para quitarse la vida), pero Andrea respondió que para nada, porque jamás dejaría sola a la bebé (hija de la víctima y el sospechoso del crimen). Nos dijo que él la agredió; que la levantó, la tiró contra el suelo y la arrastró.

"Ella le reclamó porque una vez recibió un dinero y lo agarró para el vehículo y ese día, al parecer, también había recibido dinero y compró como ¢100.000 en marihuana.

“Andrea tenía las manos lastimadas, como inflamadas porque ella era menudita, entonces mi esposa, Andrea y yo oramos, le dijimos a él (Brenes) que le pidiera a Dios que acabara con ese ciclo de violencia, él no se opuso, pero tampoco se unió. Ella lloraba y oraba, él no, puso cara de furia.

"Le dije a Andrea que se viniera con nosotros y no quiso.

“Después ella llegó a la casa con la bebé, no la podía alzar porque andaba las manos lastimadas (...), la vi mal física y emocionalmente”.

Con esas palabras Dowglas Nilson Fernández Aguilar, padre de Miriam Andrea Fernández Vallejo, resumió a los jueces parte del sufrimiento que vivieron como familia por las constantes agresiones de las que su hija fue víctima hasta el día de su muerte.

El testimonio lo brindó este lunes, durante el día del juicio por el feminicidio de la joven de 20 años, ocurrido el 29 de marzo del 2018 en San Francisco de San Isidro, Heredia.

La fiscala, Patricia Núñez Alvarado, y los abogados querellantes, Juan Diego Castro Fernández y Raquel Castellón Chipre, pidieron que don Dowglas declarara sin que el imputado estuviese presente en la sala y que este solo escuchara el testimonio de su suegro.

La petición fue acogida por los jueces Hanzel Araya Morales (quien preside), Juan Carlos Morales Jiménez y Krissia Campos Chacón, quienes por poco más de una hora escucharon una parte del testimonio del hombre, ya que el debate fue suspendido al mediodía y se reanudará hasta el próximo jueves 14 de noviembre.

Dowglas Fernández (de pie y de espaldas) fue el primer testigo del juicio por el feminicidio de su hija. Foto: Alonso Tenorio
Dowglas Fernández (de pie y de espaldas) fue el primer testigo del juicio por el feminicidio de su hija. Foto: Alonso Tenorio
Una relación tóxica llena de señales de alerta

Fernández describió como tóxica la relación que tenía su hija con el sospechoso, a quien describió como agresivo y dominante.

"Ellos se conocieron por Facebook y comenzaron una relación de amistad, luego él (Brenes) llegó a hablar conmigo sobre el noviazgo y le dije que Andrea era una de mis princesas, que quería que la respetara y la tratara como yo trataba a la madre de Andrea.

"Recuerdo que mi hija era feliz y jovial antes de conocer a Marvin (...).

"Al principio de la relación no era del todo agresivo, eso lo empecé a notar tiempo después, aunque delante mío no era así.

"En dos ocasiones los vi discutiendo y lo vi violento con ella, levantando las manos. Andrea quería que nosotros viéramos que Marvin era un buen novio.

"Tiempo después nos dieron la noticia del embarazo, uno como padre busca que los hijos lleguen al matrimonio, pero le dije a él que no se tenía que casar, aunque sí me gustaría que fuese responsable.

"Nosotros (Dowglas Fernández y su esposa, Ivannia María Vallejo Briceño) le dijimos a Andrea que la íbamos a seguir apoyando y ellos decidieron casarse.

"Como Marvin no tenía la posibilidad de alquilar una casa, las opciones eran irse con los papás de Marvin o quedarse en nuestra casa, dado que teníamos una habitación grande y con baño en la parte baja.

"Al principio nosotros no nos metíamos mucho, tratábamos de no influir para evitar ser los suegros metiches, pero en más de una ocasión escuché discusiones y fui tolerante con eso.

"Un día mi esposa y yo estábamos haciendo unas diligencias y nuestra otra hija, María José, nos llamó y nos dijo que vio maltratos, eso nos empezó a quitar la paz. Hablamos con Andrea y le hicimos ver que la violencia no nos gustaba.

"Ese día Marvin se fue y no llegó a dormir. Al día siguiente llegó con su hermana a decir que se llevaba las cosas porque no podía vivir con Andrea, dijo que ocupaba su espacio y a mi me dijo que si él seguía con Andrea la iba a terminar matando.

“Recuerdo que le faltó el respeto a mi esposa”, explicó Fernández, quien durante una parte de su relato se hizo acompañar de un psicólogo.

(Video) Amigas de Andrea Fernández acudieron a juicio por feminicidio

Navidad violenta

La sala 4 de los Tribunales de Heredia, donde se realiza el juicio, estaba abarrotada de familiares y amistades de Andrea Fernández. Los padres del sospechoso también acudieron al sitio.

El hombre recordó que luego de la boda, realizada en diciembre del 2016, la pareja convivió por cuatro meses, hasta que Brenes se fue en abril del 2017.

"Mi hija lloraba mucho, me imagino que no quería que él la abandonara, tenía como seis meses de embarazo, pero yo le dije que no la íbamos a dejar sola, que la apoyaríamos.

"Mi esposa acompañó a Andrea con todo lo del embarazo, una vez las vi llorando y era que mi hija tenía el virus del papiloma (...).

"Días antes del parto nos dimos cuenta que estaban teniendo contacto y mi hija decidió que fuera él quien recibiese a la niña.

"Después de eso Marvin volvió a llegar a la casa para tener cercanía con Andrea y con la niña.

"El 25 de diciembre llegó y escuchamos un grito, ella nos dijo que él la estaba agrediendo, las extensiones de cabello quedaron en el piso, le dije a Marvin que estaba harto de tanta violencia, que era demasiado el maltrato. Andrea tenía marcas en el cuello y nos dijo que tuvo que defenderse con un adorno, que lo golpeó en la cabeza para que él la soltara.

"La llevamos a San Joaquín de Flores, pusimos la denuncia por maltrato y una orden de alejamiento, pero tres o cuatro días antes de la audiencia vi que la mamá de Marvin estaba llamando a Andrea, me sentí decepcionado. Creía que la querían manipular.

"Ella no contestó la llamada, pero no sé si tuvieron contacto, de lo que me di cuenta fue que mi hija cesó las medidas cautelares, pero que el tema de la pensión quedó en firme.

"Después, mi esposa me dijo que Marvin y Andrea se comunicaban y que querían irse a vivir juntos, fue un balde de agua fría porque me daba terror que me la siguiera maltratando, me parecía una locura y me daba miedo la actitud violenta de Marvin. Me dijo también que Andrea buscó ayuda espiritual y grupos de oración para los dos.

“Le dije a Andrea que no quería que volviera con Marvin porque me daba terror que él la siguiera agrediendo. Marvin llegó a la casa y fuimos a hablar al patio, me pidió la bendición y le dije que no pensaba tolerar que maltratara a Andrea. Me mencionó que buscarían ayuda y se fueron a vivir juntos a una cabaña en San Francisco de San Isidro de Heredia”, precisó Fernández.

Según la acusación del Ministerio Público, el día de la muerte de la joven, quien estudiaba periodismo, Brenes llamó a su suegra y le dijo que la muchacha se había caído, misma versión que sostuvo ante las autoridades cuando fue indagado.

No obstante, la autopsia reveló que la joven murió asfixiada, por lo que su esposo, publicista y de 25 años en la actualidad, fue vinculado con el hecho.

Brenes Oviedo (de espaldas y camisa blanca) comunicó a los jueces Juan Carlos Morales (izquierda), Hanzel Araya y Krissia Campos que de momento no declararía. Foto: Alonso Tenorio
Brenes Oviedo (de espaldas y camisa blanca) comunicó a los jueces Juan Carlos Morales (izquierda), Hanzel Araya y Krissia Campos que de momento no declararía. Foto: Alonso Tenorio

La fiscala Patricia Núñez destacó que la agresión del 25 de diciembre provocó que Andrea fuese incapacitada por un día.

“Ese día los padres observan a la ofendida llorando y se dan cuenta que Brenes huyó con las llaves en su poder y los dejó encerrados”, manifestó la representante del órgano acusador del Estado.

Por su parte, Juan Diego Castro, abogado de la familia de Fernández, aseguró que el sufrimiento ha ido mucho más allá de la muerte de la muchacha.

"Esta familia (la del imputado) no está tranquila ni arrepentida de que su hijo le mató la hija a don Dowglas y doña Ivannia y han hecho cosas para quitarle la nieta, como presentar facturas de compra de pañales y otras cosas que no fueron para la niña (...).

“Vea la clase de demonio que es este asesino que escoge el 25 de diciembre del 2017 para intentar ahorcarla, por eso acusamos la tentativa de feminicidio, y la termina asesinando el Jueves Santo”, aseveró Castro.

En tanto, María José Solís, mejor amiga de la fallecida, mencionó que buscan justicia, aunque saben que eso no les va a devolver a Andrea.

“Varias estamos como testigos, queremos justicia por Andrea y por la bebé”, expresó Solís.