Katherine Chaves R.. 13 abril

Un padre fue condenado a prisión por abusar, violar y mostrar pornografía a sus tres hijos, cuando estos eran menores de edad.

Por esos hechos, el jueves el Tribunal Penal de Heredia condenó a Carlos Luis Montero Víquez a 372 años de cárcel. No obstante, solo descontará 50 puesto que es la pena máxima que permite la legislación costarricense.

Según información divulgada por el Ministerio Público, los delitos comenzaron en el 2002, cuando su hija mayor tenía tan solo 9 años.

Desde ese año y hasta el 2013, Montero violó a su hija en 15 oportunidades, la abusó 12 veces y le mostró pornografía en siete ocasiones.

Para el 2004, abusó seis veces y le enseñó contenido pornográfico en ocho ocasiones a otra hija suya, cuando esta tenía apenas cinco años.

En el 2011, cometió otros tres delitos de difusión de pornografía en perjuicio de su tercer hijo, quien, en ese momento, era un adolescente de 15 años.

Mientras la sentencia adquiere firmeza, Montero pasará los próximos seis meses en prisión preventiva.

Aprovechó soledad

Según la tesis que defendió la Fiscalía, los delitos ocurrieron en la casa de la familia, ubicada en Barva de Heredia, cuando la madre de las víctimas salía a trabajar.

El condenado también aprovechaba cuando su pareja dormía por las noches para atacar sexualmente a sus hijos.

Además, Montero se hacía valer del hacinamiento que había en la vivienda, ya que esto obligaba a que la menor de cinco años tuviera que dormir en la cama junto a él.

"Esto permitió a Montero aprovechar esa cercanía para abusar sexualmente de la menor", apuntó la Fiscalía.

La situación cesó cuando la madre de las víctimas se dio cuenta de lo ocurrido y denunció a su compañero sentimental ante las autoridades correspondientes.

Actualmente, las ofendidas tienen 19 y 25 años, mientras que el hermano tiene 22.

El Código Penal establece que la violación calificada se castiga con entre 12 y 18 años de prisión, mientras que el abuso sexual se penaliza con entre cuatro y diez años de cárcel.

Por su parte, la difusión de pornografía se sanciona con entre uno y cuatro años de encarcelamiento.