El oficial canino del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) Kiara, que tenía asignada la placa PJ-613432, se jubiló después de brindar servicio al país durante los últimos cinco años.
La decisión la tomaron los encargados de la Unidad de Adiestramiento, Instrucción y Guías Caninos de la Oficina de Planes y Operaciones del OIJ, al tomar en cuenta que el animal tiene ocho años de edad.
“Si bien es cierto, el estado físico y de salud es óptimo, se considera conveniente (el retiro), considerando la edad del can y que se inicie el proceso respectivo para que ella pueda disfrutar como mascota en un nuevo hogar que le brinde amor, cuido y seguridad”, justificó el director del OIJ, Wálter Espinoza Espinoza en una nota que envió al Consejo Superior del Poder Judicial, ente encargado de aceptar o rechazar la gestión.
Precisamente, el consejo avaló la solicitud y en la sesión del pasado 10 de diciembre aceptaron dar de baja al agente canino.
“Autorizar el retiro del patrimonio del Poder Judicial y la jubilación del can Kiara y por las razones expuestas y en cumplimiento de la normativa establecida, el Departamento de Proveeduría tomará nota para proceder a la exclusión del patrimonio del Poder Judicial del citado can”, dice el acuerdo.
Kiara pertenece a la raza labrador retriever, es de color chocolate, tiene 8 años cumplidos y se ha desempeñado como can detector de hidrocarburos. No fue posible conocer cuáles fueron los trabajos en que participó.
Este animal había sido donado a la Unidad Canina de la Policía Judicial el 1.° de octubre de 2015 por Gerardo Rojas Barrantes, que en aquel entonces era el alcalde del cantón de Flores, Heredia. Desde aquel momento se le asignó la placa PJ-613432, que lo convertía en un bien del Poder Judicial.
Wálter Espinoza explicó en la nota al Consejo Superior, que desde el 16 de setiembre anterior “se optó por desligar a Kiara de sus funciones, sometiéndola de esa forma al proceso denominado ‘tiempo fuera de reforzamiento’, que le permita una mejor adaptación al nuevo cambio de entorno”.
Nuevos integrantes
Paralelamente, el director del OIJ comunicó al Consejo Superior que se recibieron en donación dos nuevos perros que pasarán a formar parte de la Unidad Canina, para trabajar en distintos programas de seguridad.
Se trata de dos canes donados por el Gobierno de Estados Unidos mediante la Iniciativa Regional de Seguridad para América Central (Carsi el cual fue firmado por Estados Unidos y Costa Rica).
Uno es una hembra que se llama Luna y es de la raza bloodhound, de color negro/fuego. Nació el 7 de abril del 2019 y está entrenada para detectar fluidos corporales en una escena del crimen.
La otra también es una hembra que se llama Bagueera. Es de la raza bloodhound de color negro/fuego y nació el 5 de octubre del 2019. Igualmente está entrenada para detectar fluidos corporales en una escena del crimen.
Se estima que cada uno de estos animales tiene un valor de $5,900.00 (¢3,8 millones). De inmediato estos perros fueron incorporados a la Unidad Canina.
