
Un hombre de apellidos Herrera Soto cayó en manos del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) como sospechoso de publicar en anuncios clasificados de Internet, con fotos de una conocida suya a la que ofrecía como compañera sexual.
El sujeto, de 27 años, fue sorprendido por la Policía Judicial en su lugar de trabajo, en Escazú.
En la investigación, realizada por la Sección de Delitos Informáticos, se determinó que el sospechoso habría publicado información personal de la joven, de 23 años, donde indicaba que ofrecía servicios como dama de compañía para fines sexuales.
Herrera figura como sospechoso del delito de violación de datos personales, uno de los ciberdelitos tipificado en el artículo 196 bis del Código Penal.
"Será sancionado con pena de prisión de uno a tres años quien en beneficio propio o de un tercero, con peligro o daño para la intimidad o privacidad y sin la autorización del titular de los datos, se apodere, modifique, interfiera, acceda, copie, transmita, publique, difunda, recopile, inutilice, intercepte, retenga, venda, compre, desvíe para un fin distinto para el que fueron recolectados o dé un tratamiento no autorizado a las imágenes o datos de una persona física o jurídica, almacenados en sistemas o redes informáticas o telemáticas, o en contenedores electrónicos, ópticos o magnéticos”. dice la normativa.
Contempla penas entre dos y cuatro años de prisión cuando esas conductas sean realizadas por personas encargadas de administrar o dar soporte al sistema o red informática o telemática, o bien, que en razón de sus funciones tengan acceso a dicho sistema o red.
También, cuando la información vulnerada afecte datos que revelen la ideología, la religión, las creencias, la salud, el origen racial, la preferencia o la vida sexual de una persona.
En el caso de Herrera, se está investigando su relación con otra causa por el delito de amenazas en perjuicio de la misma víctima.
Al parecer, cuando Herrera se enteró de que la mujer había interpuesto la denuncia, la amenazó. Aparentemente se habían conocido en un trabajo anterior.
Cuando la Policía allanó la casa de Herrera, en San Francisco de Dos Ríos, decomiso tres computadoras, cinco teléfonos celulares y varios dispositivos de almacenamiento, los cuales serán sometidos a análisis forense digital, con el fin de buscar información relacionada con la pesquisa.
El sospechoso quedó a la orden del Ministerio Público para definir su situación jurídica.
