Este viernes el abogado no llegó a la audiencia y solamente llamó para decir que se enfermó

Por: Carlos Arguedas C. 30 junio, 2017
El fiscal Julio Campos, izquerda, fue quien hizo pública la queja durante la audiencia de este viernes. A su lado otro el otro fiscal Luis Quesada.
El fiscal Julio Campos, izquerda, fue quien hizo pública la queja durante la audiencia de este viernes. A su lado otro el otro fiscal Luis Quesada.

El juicio en contra de Dinier Estrada Jiménez, alias Ojos Bellos, y otros cuatro hombres, acusados por tentativa de homicidio, se ha suspendido en 25 ocasiones por supuestas incapacidades de uno de los abogados defensores.

Esto provocó la protesta pública del fiscal Julio Campos, quien este viernes no soportó que el litigante Roberto Bonilla Cruz, defensor de dos imputados de apellidos Casanova León y Green Davis, no se presentara al debate y simplemente llamara a la oficina del tribunal para comunicar que estaba enfermo.

"En los seis meses que lleva este debate se ha ausentado en 25 ocasiones. Ha venido atrasando este juicio de manera injustificada", argumentó Campos. Este debate arrancó en diciembre del 2016.

El presidente del Tribunal de Juicio de Limón, Christian Espinoza, dijo a las 11:50 a. m. que a esa hora el defensor no había hecho llegar ningún documento médico que justificara la ausencia. "Solamente se comunicó por teléfono", agregó.

Además, mencionó que se había ordenado a Bonilla que acudiera a la Medicatura Forense para que lo valoraran medicamente y que luego presentara un dictamen en el cual detallara el padecimiento.

Si un abogado atrasa un juicio sin fundamento, el caso puede ser llevado al Colegio de Abogados, órgano que luego de un proceso podría suspenderlo del ejercicio de la profesión.

Conclusiones truncadas

La ausencia de Roberto Bonilla se dio cuando el Ministerio Público había iniciado la tarde del jueves el período de conclusiones y se disponía a reanudarlas este viernes.

Esto ocurre en el juicio en el cual se juzga a Ojos Bellos, Casanova, Green y otros dos hombres de apellidos Clayton Davis y Barthey Maxwell como sospechosos del delito de intento de homicidio.

El hecho que generó la causa ocurrió la noche del 29 de julio del 2014, en Pacuare de Limón, cuando presuntamente los imputados dispararon contra una casa en la cual había dos hombres, quienes resultaron salir ilesos al lanzarse por una ventana en la parte posterior de la propiedad.

En el sitio agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) recogieron 121 casquillos de diversos tipos de armas, entre ellos 9 milímetros y AK-47.

Ahora la nueva audiencia de este caso se fijó para el jueves 6 de julio a las 8:30 a. m. en los Tribunales de Goicoechea.