Eillyn Jiménez B.. 7 mayo
El juicio contra Martínez se desarrolló en el Tribunal Penal de Quepos, Puntarenas, pero el imputado se conectaba de manera virtual ante la pandemia de covid-19. Foto: Archivo/ Alejandro Gamboa Madrigal
El juicio contra Martínez se desarrolló en el Tribunal Penal de Quepos, Puntarenas, pero el imputado se conectaba de manera virtual ante la pandemia de covid-19. Foto: Archivo/ Alejandro Gamboa Madrigal

Un hombre fue condenado a 75 años de cárcel por asesinar a dos adultos mayores durante un asalto registrado en una casa de Jacó de Garabito, Puntarenas, hace una década.

La sentencia fue dictada por el Tribunal Penal de Quepos este miércoles por la tarde, el cual determinó que Maikol Martínez Largaespalda era culpable de dos delitos de homicidio calificado y uno de robo agravado.

Durante el debate, la fiscala Katherine Chaves Gutiérrez detalló que los hechos acusados ocurrieron en setiembre del 2011 dentro de un condominio de Jacó, donde vivían los cubano– estadounidenses Alfredo y Tania Espinoza.

Según la acusación del Ministerio Público, para aquella fecha la pareja tenía un condominio en venta y un sujeto, quien aún no ha sido detenido y era de la confianza de Tania, de 71 años, le dijo que tenía unos clientes.

Ante esa circunstancia, ese hombre, Martínez y una tercera persona se apersonaron al apartamento de las víctimas y les sustrajeron joyas, dinero en efectivo, celulares y computadoras.

“La Fiscalía probó que, después del robo, amordazaron a los adultos, los ataron de pies y manos, cubrieron sus bocas y les pusieron una bolsa en la cabeza, provocando la muerte de ambos por asfixia”, precisó el ente acusador del Estado en un comunicado de prensa.

Caso de violencia doméstica clave

De acuerdo con la institución, la investigación de este caso se extendió por varios años y solo se contaba con testigos de referencia, no presenciales.

Además, se tenía la huella de uno de los sospechosos, pero no se había podido comparar.

En setiembre del 2012, Martínez fue aprehendido por un caso de violencia doméstica y, en ese instante, se le tomaron sus huellas y se pudieron comparar con la que se tenía del asalto.

Ante eso, se revisó otra evidencia y “se encontró un nexo entre él y la otra persona que no ha sido detenida, pues esta ya había sido identificada como uno de los presuntos homicidas”.

Pese a las pruebas y el trabajo realizado por los investigadores judiciales, fue hasta mayo del 2019 cuando se logró capturar a Martínez, para que el caso llegara a juicio un año después.

A pesar de que la sentencia es de 75 años, el sujeto solo descontará 50, ya que ese es la pena máxima que permite la ley costarricense.

Aunque en el robo y asesinato participaron dos personas más, además de Martínez, una no ha sido localizada y la otra falleció.

La Fiscalía detalló que el deceso se registró en El Salvador, por lo que la Oficina de Asesoría Técnica y Relaciones Internacionales pidió la certificación de su autopsia o documento idóneo que permitiera resolver el expediente con un sobreseimiento definitivo por extinción de la acción penal.

Sin embargo, hasta este 7 de mayo se estaba a la espera de esa información, por lo que la muerte no se ha oficializado.

Mientras la sentencia contra Martínez queda en firme, este permanecerá en prisión preventiva por al menos seis meses.

Durante este debate, el imputado se conectó por videoconferencia desde la cárcel de San Sebastián, una medida tomada debido a la pandemia de covid-19.

Este proceso se desarrolló dentro del expediente 10-000975-0077-PE.

Información actualizada a las 3:55 p. m. con más datos.