
El entonces directivo de la CCSS Gerardo Bolaños Alpízar fue quien impulsó, en el 2003, una ampliación a la compra de equipos médicos a Finlandia.
Así se indica en un acta de la cesión 7757 de la junta directiva de la CCSS que los jueces incorporaron ayer como prueba en el juicio del caso CCSS-Fischel.
La ampliación de compra fue por $7,5 millones y para ello los gerentes de Modernización y de Operaciones modificaron el presupuesto ordinario de la CCSS.
Ayer, Gerardo Bolaños Alpízar no quiso referirse a las razones por las que solicitó ampliar la compra de equipos a Finlandia.
Según la acusación del Ministerio Público, Bolaños recibió $244.000 en certificados al portador y en cheques del dinero enviado por la empresa Instrumentarium Medko Medical.
En el 2004, en una declaración a la Fiscalía, Bolaños Alpízar admitió que ese dinero fue una dádiva y en enero del 2006 propuso al Ministerio Público declararse culpable de recibir dádivas, si le reducían un tercio de la pena y declaraban un sobreseimiento para su esposa, Ligia Céspedes.
Comisión de 22% . El abogado Neftalí Garro Zúñiga, quien fue asesor legal del consorcio finlandés Instrumentarium Medko Medical, testificó ayer sobre un contrato confidencial que la casa extranjera firmó con la empresa O. Fischel R. y Cía, en el que se establecía el pago de una comisión del 22% del monto que se lograra vender a la Caja Costarricense del Seguro Social.
Garro indicó que, ese contrato, lo negoció la Corporación Fischel con funcionarios finlandeses y que a él le llegó una versión con la redacción final en la que ya se estipulaba ese porcentaje de comisión.
En octubre del 2004, el expresidente ejecutivo de Corporación Fischel, Walter Reiche Fischel, indicó a La Nación que parte de esa comisión se destinó a pagar al expresidente Rafael Ángel Calderón Fournier.
“La comisión real fue de un 22 por ciento. Se incrementó en un dos por ciento porque los finlandeses conocían que se iba a hacer una contratación de asesoría política y ellos asumieron ese costo”, aseguró Walter Reiche Fischel.
Según la Fiscalía, Calderón Fournier recibió, por diferentes vías, $520.000 provenientes de las comisiones finlandesas. El exmandatario alega que ese dinero lo obtuvo por “actos correctos” y “asesoría política”, aunque no detalló en qué consistió su labor y, se abstuvo cuando los jueces le ofrecieron oportunidad para dar su versión de los hechos.
El abogado Neftalí Garro dijo ayer que el bufete KPMG, que asesora a compañías locales y extranjeras, cobró a los finlandeses entre $15.000 y $20.000 por seis meses de asesoría legal, con una tarifa de $100 por hora.
El abogado dijo que nunca habló con Calderón Fournier y que desconocía lo que significaba una “asesoría política”.