
El Ministerio Público culpó ayer al expresidente de la República, Rafael Ángel Calderón Fournier, de obstaculizar la investigación por el caso del préstamo que, por $39,5 millones, otorgó Finlandia para la compra de equipo médico.
La acusación la hizo el fiscal Juan Carlos Carrillo en la etapa de conclusiones del juicio Caja-Fischel que se desarrolla en los Tribunales de Goicoechea.
Carrillo dijo que el expresidente realizó varios actos para que “la verdad real no fuera alcanzada por la justicia”.
Sobre las vinculaciones, Juan Marco Rivero, defensor de Calderón, señaló que la Fiscalía está en el turno que le corresponde, en el que resume los puntos que considera más relevantes.
Agregó que, cuando le toque el turno a la defensa, darán a conocer su posición.
“Ellos (la Fiscalía) tienen derecho a hacer las manifestaciones y conclusiones que consideran pertinentes. Nuestro rol en este momento es limitarnos a oír y tomar nota de las observaciones que están haciendo. Una vez que terminen, viene el turno de nosotros”, manifestó Rivero.
Desglose. El fiscal Carrillo, al exponer los puntos en los que, presuntamente, Calderón trató de obstaculizar la investigación, dijo que una de las primeras acciones fue protocolizar un cambio en la conformación de la junta directiva de la empresa Sultana Panamá.
Precisó que se nombró a personas que eran empleados de un bufete en Panamá para “que no se le pudiera ligar a él, cuando ha quedado demostrado que controlaba y manejaba la empresa”.
Luego citó que, cuando Calderón se enteró de que la Fiscalía había solicitado a Panamá que se le levantara el secreto bancario para conocer los movimientos de dinero, llamó al procurador general adjunto, Farid Beirute, para saber si había recibido el informe porque “había gente del partido involucrada”.
Mencionó que el expresidente , consultó a Ernesto Castegnaro Odio, en ese momento presidente del BAC San José, sobre cuál era el mecanismo correcto para levantar el secreto bancario en Panamá.
Carrillo manifestó que Calderón también pretendió simular un negocio con el coimputado Walter Reiche Fischel para justificar los ingresos recibidos durante el año 2003.
Explicó que la idea era simular una venta de acciones de la empresa La Gloria Corp. a Harcount Holding de un hotel en Miami, Estados Unidos. Agregó que ese convenio lo trató de hacer cuando Reiche estaba en prisión en Alajuela y que fue el mismo Reiche quien aportó el documento enviado por Calderón, el cual nunca fue firmado.
Para hoy se espera que la Fiscalía desglose los delitos en que, supuestamente, incurrieron los imputados y señale cuál debe ser la pena a imponer.
