Katherine Chaves R.. 12 enero
Un hombre de apellidos Pérez Hernández, de 42 años, es el principal sospechoso de simular suicidio de su esposa María del Carmen Tacsan Ulate, de 40 años. Foto: OIJ y tomada de Facebook
Un hombre de apellidos Pérez Hernández, de 42 años, es el principal sospechoso de simular suicidio de su esposa María del Carmen Tacsan Ulate, de 40 años. Foto: OIJ y tomada de Facebook

Pese al intento que hizo la defensa de sacar de la cárcel a un médico, de apellidos Pérez Hernández, este deberá continuar en prisión preventiva por ser el único sospechoso de asesinar a su esposa, María del Carmen Tacsan Ulate.

La información fue confirmada por el Juzgado Penal de Heredia, a través de la oficina de prensa del Poder Judicial, al tiempo que agregó que dicha medida vencerá el 26 de marzo próximo.

La resolución se dio por escrito luego de que se realizara una audiencia de revisión de medidas cautelares, solicitada por la defensa del doctor. Las razones que expuso el abogado del imputado se desconocen, así como los argumentos del juez para dictar ese fallo, ya que el Código Procesal Penal indica, en su artículo 295, que esta etapa es privada para terceros.

Mientras esto ocurre, la Fiscalía continúa con la investigación del caso, ocurrido en setiembre pasado en Heredia y la cual se realiza bajo el expediente 20-005047-059-PE

Hasta este momento, se conoce que el crimen se dio el 19 de setiembre; sin embargo, trascendió a los medios hasta el 26 de ese mismo mes, puesto que el doctor hizo creer a las autoridades que la muerte de su esposa se trataba de un suicidio.

Según los datos aportados por el ente acusador, el día 19, tanto la víctima como su supuesto agresor estaban en su casa en San Rafael de Heredia. Discutieron luego de que supuestamente la mujer le pidiera el divorcio, lo cual provocó el enojo de Pérez.

En apariencia, él tomó a la víctima por el cuello para provocar que perdiera la consciencia. “Posteriormente, se presume que Pérez utilizó un arma de fuego y le disparó a la mujer”, indicó un comunicado de prensa del ente acusador de aquel momento.

Según la autopsia practicada al cuerpo, Tacsan tenía varias heridas de arma blanca, así como un disparo en el cielo de la boca, el cual le causó la muerte.

El Ministerio Público agregó: “Luego de que el imputado corroboró que Tacsan había fallecido, las autoridades judiciales sospechan que procedió a acomodar el cuerpo y llamar al 9-1-1 para indicar que su esposa se había suicidado”.

Cuando la Policía llegó al sitio, Pérez les indicó que él recién encontraba el cadáver, puesto que no estaba en la vivienda cuando su esposa se provocó la muerte.

El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) procedió a hacer el levantamiento del cuerpo para trasladarlo a Medicatura Forense, en Heredia.

Allí, tras la autopsia, los peritos determinaron que no se trataba de un suicidio, como quiso hacer creer el esposo de la víctima, sino de un homicidio.

A partir de ahí, se abrió una investigación, la cual arrojó que, en primera instancia, el médico mintió al indicar que no se encontraba en la casa cuando ocurrió el asesinato.

Bajo ese nuevo panorama, agentes del OIJ, bajo la dirección funcional de la Fiscalía, procedieron a detener a Pérez Hernández el 26 de setiembre en su casa, por ser sospechoso del delito de feminicidio, el cual se castiga con hasta 35 años de prisión.