Carlos Arguedas C.. 20 diciembre, 2017
Arnoldo Valverde Cubillo tiene 47 años y era muy reconocido en Belén como profesor de gimnasia. Foto de John Durán
Arnoldo Valverde Cubillo tiene 47 años y era muy reconocido en Belén como profesor de gimnasia. Foto de John Durán

Un entrenador de gimnasia artística fue condenado este miércoles a descontar 21 años de prisión, luego de que el Tribunal de Juicio de Heredia lo encontró responsable de cinco delitos de abuso sexual en perjuicio de tres menores de edad.

El sentenciado es Arnoldo Andrés Valverde Cubillo, de 47 años, y quien es vecino de Belén. Este hombre se encuentra en prisión preventiva desde el pasado 13 de marzo.

Los hechos acusados por el Ministerio Público ocurrieron durante el 2016 en una academia en San Antonio de Belén. Las afectadas tenían al momento de los hechos 11, 12 y 14 años.

El presidente del tribunal, Olman Ulate Calderón, aclaró que la pena total es de 43 años de prisión pero al aplicar la regla del concurso material (los delitos fueron cometidos en un mismo hecho), la condena se readecua a 21 años.

Asimismo, le hizo ver al sentenciado que por una nueva disposición y para defender a otros menores de ofensores sexuales, se le inhabilitará del ejercicio de la profesión de entrenador de gimnasia a menores durante un lapso de 43 años.

Mientras la sentencia queda en firme, los jueces Olman Ulate, Guillermo Ampie Bonilla y Norbeto Garay Boza dispusieron ampliar el periodo de prisión preventiva por un lapso de nueve meses, que vence el 12 de setiembre del 2018.

Relato de víctimas, la clave

Este caso se dio en una academia de gimnasia artística que funcionaba en San Antonio de Belén, en la cual había tres profesores.

Uno de ellos era Arnoldo Valverde, cuya dedicación al trabajo llevó a que en el cantón herediano se le reconocieran sus logros, pues atletas que dirigió alcanzaron medallas, primero en Juegos Deportivos Nacionales, y luego en Centroamericanos.

Sin embargo, en marzo del 2017 una de las víctimas, quien tenía gran proyección pues era muy dedicada en en sus entrenamientos, le dijo a su madre, de manera súbita, que "no volvería al grupo", relató el presidente del tribunal.

"Esa decisión le pareció muy extraña a la madre, empezó a averiguar y fue cuando se conoció lo que había pasado", relató el juez.

Con el paso de los días se logró que otras dos menores también contaran que ellas fueron víctimas de tocamientos. Valverde fue detenido en marzo de este año y desde entonces permanece en prisión preventiva.

Olman Ulate, al explicar las razones por las cuales se llegó a dictar sentencia condenatoria, le hizo ver a Valverde que se analizaron con sumo cuidado las pruebas y se tomó como base fundamental la descripción de los hechos que hicieron las tres víctimas.

"En delitos sexuales se le exige al juzgador una valoración muy rigurosa de la prueba, lo principal es que se comete en la clandestinidad (...) en el caso concreto se han tenido por demostrados los hechos acusados por el Ministerio Público (...) En el caso de una víctima, usted se aprovechó en una ocasión de los masajes de estiramiento para tocar debajo del leotardo en tres partes distintas de la afectada.

"La otra víctima fue muy clara, muy precisa, muy coherente de la forma en que se dio el abuso, valiéndose usted, nuevamente, de su condición de entrenador y al de tener una condición de confianza. (...) En este caso el tribunal tambien tiene por demostrado tres felonías en perjuicio de ella.

"En cuanto a la tercera afectada, también se tienen por demostrado tres delitos de abusos sexual (...) En este caso hay un reproche mayor porque uno de los delitos trascendió la afectación", explicó el presidente del tribunal.

El juez le explicó a Valverde que esta sentencia puede ser apelada, pero el condenado no hizo ningún comentario.

El abogado Ewald Acuña Blanco, quien en este proceso representó a las víctimas, aunque no asistió a la lectura de la sentencia, dijo telefónicamente: “Son hechos realmente graves porque ocurren en una relación de confianza.

"Él era el entrenador principal. Una persona que tiene mucha experiencia. Las madres y padres de las niñas tenían confianza y le habían depositado a las niñas. Las niñas entrenaban 96 horas por mes. Pasaban casi la misma cantidad de tiempo que pasan en la escuela en el gimnasio, por supuesto que era un sitio y una persona de absoluta confianza".

Valverde cuenta con defensor público, quien no se hizo presente a la lectura de la sentencia. Familiares que estuvieron en la sala tampoco quisieron hacer ningún comentario.