Vanessa Loaiza N.. 26 mayo

Una empresa ganadera deberá suspender de inmediato el vertido de aguas residuales al río Ceibo, en Buenos Aires de Puntarenas, por orden del Juzgado Penal de la zona.

La Fiscalía Adjunta Agrario Ambiental consiguió que los jueces giraran esta medida cautelar en contra de la empresa Crisme del Sur S. A.

“A petición de este despacho, también se determinó que deben trabajar en la creación de barreras para evitar su desbordamiento, tienen que dar el tratamiento adecuado de las aguas residuales y debe darse el cese del aprovechamiento del pozo, en Bajo Remolinos, ​en Buenos Aires ​de Puntarenas”, agregó el Ministerio Público en un comunicado de prensa.

El pasado 14 de mayo, el Juzgado Penal de Buenos Aires señaló que, si la empresa incumple con lo ordenado, “la Municipalidad de​l cantón deberá ejecutar el cierre del vertido y de la actividad ganadera del lugar, coordinando que la custodia de las reses sea del Servicio Nacional de Salud Animal Senasa”.

Estas medidas cautelares fueron solicitadas dentro el expediente 16-000026-0611-PE, en el que se investigan los presuntos delitos de disposición de residuos y usurpación de aguas.

El río Ceibo, en Buenos Aires de Puntarenas, era aprovechado para la pesca. Vecinos denuncian su contaminación. Foto con fines ilustrativos.
El río Ceibo, en Buenos Aires de Puntarenas, era aprovechado para la pesca. Vecinos denuncian su contaminación. Foto con fines ilustrativos.

En agosto del 2019, por medio de los kioscos ambientales de la Universidad de Costa Rica, la comunidad de Buenos Aires había convocado a una protesta pacífica por la contaminación del río Ceibo.

En dicha publicación se indica que, supuestamente, durante el verano “los fuertes olores producto del mal manejo de desechos fecales de la ganadería extensiva, se agudizan y se hace insoportable respirar tanta contaminación, que afecta tanto la calidad de vida y las labores cotidianas de quienes habitamos en comunidades cercanas como al comercio local, pues aleja a los clientes”.

Agregan que el río, dedicado en el pasado a la pesca, ha sufrido por problemas de vertido de agroquímicos, minería no metálica y otros desechos.

Se intentó conocer el criterio de la empresa, pero al momento de la llamada, se indicó que la persona encargada de este asunto no estaba disponible.