Un hombre de 30 años, de apellidos Araya Ugalde, fue detenido en un centro comercial de Hatillo, en San José, como sospechoso de extorsión.
Agentes judiciales lo capturaron cuando llegó al establecimiento comercial para encontrarse con la persona afectada y recibir los ¢100.000 que había pedido a cambio de entregar el teléfono celular, que había sido robado días atrás, sin divulgar videos privados que habían almacenados.
La víctima, al ver que la línea de su teléfono estaba activada, contactó al sospechoso pidiéndole que se lo devolviera, a lo cual este respondió que si no le daba el dinero solicitado, iba a publicar unos videos íntimos que había en el dispositivo.
Luego de realizar las investigaciones, los agentes de la sección de Delitos Varios lograron, a inicios de la presente semana, la detención de Araya, que quedó a la orden de la Fiscalía.
Según el artículo 214 del Código Penal, se expone a penas de cuatro a ocho años de prisión quien, “para procurar un lucro, obligue a otro, con intimidación o con amenazas graves, a tomar una disposición patrimonial perjudicial para sí mismo o para un tercero”.