Katherine Chaves R., Carlos Arguedas C.. 27 septiembre
Luego del homicidio de Sergio Rojas, el gobierno ordenó reforzar la presencia de Fuerza Pública en la comunidad de Yeri, en el territorio indígena de Salitre. Foto: Casa Presidencial
Luego del homicidio de Sergio Rojas, el gobierno ordenó reforzar la presencia de Fuerza Pública en la comunidad de Yeri, en el territorio indígena de Salitre. Foto: Casa Presidencial

El Concejo Ditsö Iríria Ajkönuk Wakpa de Salitre, Buenos Aires, rechaza, de forma categórica, la decisión de las autoridades de desestimar la causa contra los tres sospechosos de asesinar al líder indígena Sergio Rojas.

“Rechazamos la decisión del Poder Judicial. Decisión que más allá de imposibilidades técnicas, se debe a razones políticas: el racismo permanente en el Estado costarricense”, se lee en el pronunciamiento público que dieron a conocer este sábado.

Ese documento trasciende días después de que la Fiscalía anunciara que, debido a la falta de pruebas que tiene en este momento, solicitará pronto al Juzgado Penal de Buenos Aires la desestimación por este expediente.

Eso sí, pese a esa decisión, el Ministerio Público señaló que hará un testimonio de piezas del expediente principal y dictará sobre él un archivo fiscal. Este consiste en un cierre temporal debido a que no se identificó a la persona que cometió el hecho, pero puede ser reabierto en cualquier momento en caso de conocerse quién es la persona imputada.

No obstante, el Concejo, que se identifica como autogobierno del Territorio Bribrí de Salitre desde 1979, aseveró:

“Es la voluntad política, la complicidad con terratenientes y usurpadores lo que arrojan al Estado a esta decisión. Para éste, las vidas de los pueblos originarios no son importantes y por ello, impulsan a la impunidad como la norma en nuestros territorios”.

Más allá de eso, en ese mismo pronunciamiento le piden a las autoridades reconsiderar la decisión y, por el contrario, continuar con las pesquisas que impidan dejar en la impunidad el homicidio.

Recuento

Sergio Rojas, de 59 años, fue asesinado la noche del 18 de marzo del 2019 en su casa en Yeri de Salitre, cantón de Buenos Aires, Puntarenas.

Ese día, al menos dos individuos le dispararon con armas de diferente calibre. Los autores materiales escaparon con rumbo desconocido.

Tres meses después del crimen, el Ministerio Público divulgó los retratos hablados de los dos individuos que dispararon. Desde ese momento, no han trascendido más detalles sobre el homicidio.

Con el paso de los meses la situación en los territorios indígenas del cantón de Buenos Aires siguió alterada con amenazas de muerte, quemas de propiedades y agresiones, hasta que la noche del martes 25 de febrero anterior asesinaron de cinco balazos a otro dirigente indígena, Yehry Helmut Rivera Rivera, de 45 años, en Mano de Tigre, un poblado de la Reserva Indígena de Térraba.

El crimen ocurrió en medio de una disputa por tierras en la que participaron unas 20 personas. Dos hermanos de apellidos Varela Rojas fueron detenidos como sospechosos del homicidio. Un juzgado los dejó con medidas cautelares mientras sigue el proceso judicial.

Ileana Mora, fiscala adjunta contra el narcotráfico y delitos conexos, dijo a los diputados que en ambos homicidios se han hecho “todas y cada una de las diligencias que se suelen hacer para las investigaciones de homicidios. No se han escatimado esfuerzos (...) las investigaciones de crimen organizado, de homicidios complejos, generalmente el promedio que tenemos (para terminarlas) es de año y nueve mes”.