
Orotina. Una pista falsa llevó a agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) a una finca en Uvita, donde un informante aseguró que yacían los restos de una persona desaparecida hace dos años.
Las autoridades esperaban encontrar algún rastro del jefe médico de la Cruz Roja, Jorge Wílliam Bogantes Hernández, pero tras una excavación los investigadores descartaron la versión.
Bogantes desapareció el 22 de enero del 2005. El informante dio a la Policía detalles precisos de la finca. A ese lugar llegaban con frecuencia hombres armados, según confirmaron los vecinos.
“Dos veces a la semana venían unos sujetos en un carro azul (un Toyota Prado), más que todo los fines de semana.
“Uno de los hombres se quedaba en la entrada; yo le veía una ametralladora pequeña. Los otros sujetos bajaban en el carro”, relató Carlos Montero, un vecino.
A Juan Cambronero –otro lugareño– le molestaban las prácticas de tiro de los desconocidos.
“Ellos decían que practicaban tiro al blanco; los fines de semana hacían tiroteos.
“Una vez les llamamos la atención. Este era un sitio tranquilo”, dijo el lugareño.
En la finca –al parecer pertenece a un hombre de apellido Méndez– hay un pequeño rancho y un planché construido sobre bases que incluyen piezas de metal y cemento.
En este último lugar los agentes de la sección de Delitos Varios del OIJ encontraron ayer unos restos.
Para remover la estructura, las autoridades tuvieron que utilizar un back hoe .
Descartado. El jefe de la Medicatura Forense, Luis del Valle Carazo, descartó que la osamenta perteneciera a un ser humano.
En las labores de búsqueda participaron, además, zapadores (buscadores de minas) del Ministerio de Seguridad Pública.
Las labores de búsqueda se suspendieron al finalizar la tarde ante la falta de resultados.
El médico Bogantes desapareció en Calle Blancos, Goicoechea.