Un individuo robó ayer el Santísimo (hostia consagrada) y la custodia que lo contenía, mientras estaba expuesto en la capilla del Santísimo de la basílica de los Ángeles, en Cartago.
La sustracción ocurrió a las 9:05 a. m. mientras en la capilla solo permanecían dos mujeres, quienes relataron a los sacerdotes que vieron atónitas como el sujeto se aproximó al pequeño altar y tomó la custodia.
El hombre, descrito como de baja estatura, piel morena y trenzas en el cabello, posiblemente escondió el artículo debajo de sus ropas cuando pasó corriendo por el centro de la basílica.
En ese momento se realizaba un funeral.
Inicialmente ninguno de los fieles le dio importancia al individuo hasta que las mujeres que estaban en la capilla dieron la voz de alerta.
El ladrón salió por la puerta del costado norte de la basílica donde se presume abordó un vehículo. La Policía desconocía si era un taxi o un auto particular.
Gerardo Solano Cascante, comandante de la Fuerza Pública de Cartago, dijo que les informaron del robo a las 9:40 a. m. mientras realizaba unas gestiones en la casa cural de la basílica.
“De inmediato ordenamos una búsqueda del sujeto. Por informes confidenciales nos dijeron que podría haber tomado hacia el sector de Agua Caliente, pero no pudimos dar con el paradero del sospechoso”, relató.
El operativo policial se mantuvo hasta el mediodía.
Sacrilegio. El sacerdote Juan Carlos Delgado Vargas manifestó que cuando ocurrió el robo dos curas estaban confesando en el sector norte y otro se encargaba del realizar el funeral.
Explicó que el Santísimo se expone todos los días desde las 6 a. m. hasta las 7 p. m. en la capilla del Santísimo, situada al costado sur de la basílica.
Agregó que en ese momento habían dos oficiales de seguridad privada dentro del templo y dos de la Fuerza Pública en la parte externa.
Manifestó que cuando se enteraron del hecho de inmediato lo comunicaron a los feligreses.
Delgado agregó que por el momento no se va a volver a exponer el Santísimo.
El obispo de la diócesis de Cartago, monseñor José Francisco Ulloa, quien se encontraba en Santa Teresita de Turrialba, dijo: “Es algo insólito que debe entristecer a toda la grey católica, porque se ha profanado lo más sagrado de la Iglesia que es el Santísimo expuesto”.
Valiosa. Aunque tanto monseñor Ulloa como el sacerdote Delgado dijeron que la custodia no tenía mucho valor, fuentes allegadas a la basílica de los Ángeles, calcularon que podría costar unos ¢500.000.
El ornamento lo regaló una feligresa el año anterior. Ella lo trajo de España. Tiene una altura de 30 centímetros de alto por 20 de ancho y cuenta con un baño de oro.
“El ladrón se equivocó porque pensó que era una pieza tallada en oro, pero en lo material no es tan valiosa”, aseguró el Obispo.
Monseñor dijo que en los próximos días analizará con el cura párroco de la basílica, Jorge Eddy Solórzano la situación de la seguridad en el santuario nacional.
Agregó que esto es un preaviso de lo que podría suceder en un futuro no muy lejano
Paralelamente, miembros del Comité Cívico Cartaginés solicitaron ayer que se de más protección a las áreas de las capillas y el sagrario de la basílica.
