
Los golpes contra Los Maruja continúan. Este lunes, oficiales de la Policía Control de Drogas (PCD), bajo la dirección funcional de la Fiscalía Adjunta de Narcotráfico y Delitos Conexos tomaron El Dique Cuatro Vientos, en Tejar de El Guarco, para decomisar droga y detener a presuntos sospechosos de narcomenudeo.
El fiscal adjunto, Mauricio Boraschi, confirmó este lunes que los operativos desarrollados en la zona forman parte de una estrategia sostenida contra la organización criminal, señalada por asentarse y acaparar territorio para la venta de drogas en la provincia y asociada al aumento de los homicidios en la Vieja Metrópoli.
Según explicó Boraschi, las acciones ejecutadas este lunes no son aisladas, sino la continuación de investigaciones y trabajos previos dirigidos por la Fiscalía especializada en narcotráfico, en coordinación con la PCD y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
El fiscal destacó que el control territorial también ha contado con el apoyo permanente de distintas fuerzas policiales, entre ellas la Fuerza Pública y la Policía Municipal de Cartago. “Esto es producto de investigaciones. No es la primera vez, pero tampoco será la última. Las investigaciones continúan”, afirmó.

Boraschi indicó que los puntos intervenidos actualmente están vinculados a Los Maruja, pese a que anteriormente no pertenecían a esa estructura criminal, lo que ha derivado en un aumento de la violencia en el sector. En ese contexto, señaló que el OIJ mantiene bajo investigación dos homicidios recientes ocurridos en la zona.
El fiscal recordó que Cartago registró un incremento importante de la violencia en meses anteriores, situación que motivó intervenciones rápidas como la ejecutada este lunes, sin que ello implique dejar de lado otras investigaciones en curso.

Desde abril, las autoridades judiciales acumulan al menos cuatro operativos contra Los Maruja, entre ellos en el Dique Miraflores, en San Nicolás de Taras; en Dique La Mora, y otras comunidades en el cantón central de Cartago.
Además, se suman las detenciones de un sujeto de apellido Pérez, de 28 años, alias Diablo, quien era requerido por su presunta vinculación con la organización y la de Jeffrey Francisco Carrasco Redondo, alias Epy”, uno de los presuntos pesos pesados de la banda criminal.
El OIJ reconoce que las raíces de este grupo se establecieron entre la década de 1990 y los años 2000, cuando comenzaron a consolidar puntos de venta de droga.
La estructura sería liderada por dos hermanos de apellidos Sánchez, alias Machillo —actualmente preso por homicidio— y alias Pepe.
La banda controla territorios como el dique La Mora, el dique Miraflores, Oreamuno, Llanos de Santa Lucía y Orosi, y mantiene una violenta disputa por el control territorial contra un bloque rival conformado por Los Chacales, Los Gery y la organización de alias Gordo Julio.
