Reiner Montero, Aarón Sequeira. 28 junio
La Fuerza Pública había clausurado fiestas en Alajuelita y La Carpio, el fin de semana anterior, además de una fiesta con más de 100 personas este sábado, en Santa Teresa de Cóbano. Foto con fines ilustrativos. Foto: Cortesía MSP
La Fuerza Pública había clausurado fiestas en Alajuelita y La Carpio, el fin de semana anterior, además de una fiesta con más de 100 personas este sábado, en Santa Teresa de Cóbano. Foto con fines ilustrativos. Foto: Cortesía MSP

Un pastor evangélico, de apellidos García Vásquez, quedó detenido este domingo por la tarde, luego de que la Fuerza Pública intervino durante una actividad religiosa con 44 personas, al parecer, sin cumplir con ninguna medida sanitaria para evitar contagios del covid-19.

El hecho tuvo lugar en El Cacao de Alajuela, específicamente en la localidad de Colinas del Valle, cuanto las autoridades policiales tuvieron que intervenir en un pequeño recinto, donde se llevaba a cabo una celebración evangélica.

En el lugar había 30 personas adultas, ocho menores entre los 12 y los 18 años, así como seis personas menores de 12 años.

En vista de la cantidad de menores de edad que había en el sitio, y del zafarrancho que se armó, la Fuerza Pública pasó el informe de la situación a la Fiscalía.

La intervención policial generó un alboroto cuando los presentes reclamaron a los agentes de seguridad, por dejar detenido a García Vásquez como responsable del lugar donde se realizaba la reunión.

Una buena parte de los asistentes a la actividad eran de nacionalidad nicaragüense.

Erick Calderón, jefe regional de la Fuerza Pública, explicó que, técnicamente, todos fueron detenidos; pero añadió que no se trasladaron a la delegación respectiva, precisamente para evitar un contacto que podría generar eventuales contagios de covid-19.

Pese a todo, el jefe policial presente en el sitio dijo que “la gente se comportó bien”.

“Estamos evitando el contacto, entonces todas las diligencias se hicieron en el sitio. Todo lo administrativo se hace en la delegación, técnicamente el pastor queda detenido, pero no físicamente”, acotó Calderón.

La detención del pastor evangélico se produjo debido a que se identificó como el propietario del inmueble donde se llevaba a cabo el acto religioso. Según Fuerza Pública, esto se hacía sin guardar la distancia física para evitar eventuales contagios con el coronavirus.

El Ministerio de Salud autorizó, a partir de este fin de semana, el regreso de las misas y cultos en los tempos, sin cánticos y con un máximo de 75 fieles, en el caso de los lugares amplios.

Ante ese anuncio de las autoridades sanitarias, la Alianza Evangélica había solicitado a todos los pastores el absoluto cumplimiento de los protocolos indicados por Salud.

Según estas disposiciones, fijadas por el Ministerio de Salud, en los templos se debe respetar la separación física entre personas o burbujas sociales, de al menos 1,8 metros.

Además, los lugares que acojan este tipo de actos deben estar totalmente ventilados.

El sábado pasado, la Fuerza Pública también tuvo que intervenir en una fiesta con 100 personas en Santa Teresa de Cóbano, Puntarenas, a las 10:30 p. m. En el lugar, los participantes estaban consumiendo licor y bailando.

Entre los asistentes a esa fiesta, había una gran cantidad de extranjeros de diversas nacionalidades. El fin de semana pasado, la policía también intervino en fiestas en Alajuelita y La Carpio, pese a las órdenes sanitarias emitidas para todo el país por Salud.