
La Fiscalía de Pococí pidió ayer 53 años de prisión para cada uno de los cinco hombres acusados por el crimen del finquero Santos Medina Pérez, asesinado el 16 de noviembre del 2010 para robarle una buena cantidad de reses y madera.
A los imputados, de apellidos Durán, Porras, Mena y Azofeifa (padre e hijo) se les vincula con los hechos ocurridos en la finca de la víctima, ubicada en San Juan de Pococí, Limón.
Medina apareció quemado y semienterrado, con un balazo en la espalda. Lo ultimaron para robarle, al menos, 250 reses.
La Fiscalía también atribuye a los sospechosos, quienes eran vecinos del finquero, el delito de aprovechamiento de madera.
Dentro de la propiedad había diversas especies de árboles maderables, que los sospechosos procedieron a cortar para sacarles ganancia económica.
La Fiscalía también solicitó al Tribunal una prórroga de seis meses de prisión preventiva, mientras queda en firme la condena.
El debate continuará hoy, con las conclusiones de la defensa de los imputados. La sentencia podría conocerse el viernes.