
Dos agentes de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) escoltaron al falso médico Dean Anthony Faiello, cuya extradición a Estados Unidos se cumplió ayer.
El hombre, de 45 años, enfrenta en ese país 17 cargos por ejercicio ilegal de la Medicina, así como cinco delitos de posesión criminal de sustancia controlada.
Además, para la Corte Criminal de Manhattan, Nueva York, es sospechoso de asesinar a la filipina María Cruz. El cuerpo de esta apareció -el 16 de febrero del 2004- enterrado bajo el piso de la casa que Faiello ocupaba en Newark, estado de Nueva Jersey.
La víctima estaba desaparecida desde un año antes (13 de abril del 2003). De acuerdo con las sospechas, Cruz falleció mientras el falso galeno le practicaba una cirugía en la lengua.
La mujer trabajaba como analista en el Banco Barclays Capital, en Nueva York.
Faiello vendió esa casa en mayo del 2003; luego huyó a Costa Rica. Los nuevos moradores dieron con los restos cuando removieron una capa de cemento.
Entrega. El sospechoso partió ayer hacia Estados Unidos en el vuelo 1742 de la compañía Delta. "En todo momento se mostró pasivo; yo diría que estaba resignado", comentó uno de los agentes de la Policía Internacional (Interpol) que lo llevó al aeropuerto.
En un último intento por evitar la extradición, el estadounidense alegó ante un juez que padece de una enfermedad terminal.
El jurista no avaló el argumento y dio el visto bueno a la entrega.
Aparte del tribunal de Manhattan, Faiello es requerido por otro del condado de Nueva York.
Aunque nunca acudió a una escuela de Medicina, el hombre se presentó como médico desde 1998 hasta el 2003. Durante ese tiempo utilizó inyecciones de anestesia y rayo láser para remover lesiones en la piel y tatuajes, informaron las autoridades.
Tras ser acusado por ejercicio ilegal, en setiembre del 2003 se declaró culpable de los cargos. Aprovechó que le concedieron la libertad bajo fianza para escapar a Costa Rica. Aquí lo detuvieron el pasado 26 de febrero en Guanacaste.
Seis fuera. En lo que va del año, Interpol ha logrado la captura y extradición de seis prófugos internacionales. La semana pasada entregó al panameño Justiniano Carmona, buscado por asesinar, el 26 de noviembre del 2002, a Bolívar Córdoba Murgas.
El asesinato obedeció a una riña entre vecinos. La víctima recibió un balazo en el estómago.