Un intercambio de rutina entre un piloto de Copa Airlines y un controlador aéreo acabó en una discusión que quedó grabada en las comunicaciones del aeropuerto internacional Juan Santamaría y que ahora se investigara en un reporte que emitirá la torre de control de la terminal aérea.
Los hechos ocurrieron el pasado 5 de julio, cuando el vuelo Copa 342 llegó a la pista del aeropuerto costarricense procedente de Panamá. La discusión, en apariencia, habría surgido a raíz de un malentendido en las instrucciones que se emitieron desde la torre, donde se encontraba el controlador Giancarlo Morelli, y la maniobra que terminó realizando el piloto costarricense Sergio Fournier, una vez en la pista.
Al ingresar al aeropuerto, en sentido este-oeste, desde la torre se le habría solicitado a Fournier que abandonara la pista, con un giro a la derecha por la calle Alfa y, una vez allí, se quedara en bahía a la espera de que se desocupara el puente de desembarque que le correspondía; sin embargo, el piloto salió de la vía antes, en la calle Juliet.
Esa maniobra lo dejó en la calle de rodaje, a la espera de su puente de embarque, obstaculizando el avance de otras aeronaves.
“La instrucción cuando usted estuvo en pista fue abandonar en Alfa, no en Juliet, por aquello”, se escucha decir desde la torre de control al avión.
“Decidí salir por Juliet porque no te oí. Y segundo, era por la derecha, si ustedes me hubieran mandado por la izquierda yo tengo que estar allá. Así que la inquietud es con ustedes”, se escucha al piloto replicar.
Más tarde, en la conversación, interviene un supervisor de la torre, quien se identifica con el apellido Venegas.
“Yo estoy escuchando siempre conversaciones del compañero de torre y le pedimos literalmente que saliera al final de la pista para evitar ese inconveniente. Ahora usted nos reclama por el inconveniente. Esa es la parte que no logro comprender”, le dice Venegas al piloto.
Fournier respondió que no se trataba de un reclamo, que a él le “pagan por estar aquí montado” y que quienes salían perjudicados al final eran los pasajeros.
“Yo ya había doblando en Juliet cuando ya él me dice que doble, yo ya no podía hacer otro viraje. Cuando yo salgo se suponía que era a la derecha para estar viendo hacia la terminal, pero ustedes me hacen a la izquierda. (...) Yo no voy a hacer un giro de 180 (en esa bahía), porque no sé si está bien hecha y yo salgo por las líneas amarillas. Pero no es reclamo, son los pasajeros que sufren por esas incompetencias que están pasando aquí”, dice Fournier.

Diálogo sube de tono
Fue a raíz de esta última observación que la conversación subió de tono y el mismo supervisor manifestó que se había pasado de la línea. El supervisor continuó insistiendo que desde la torre se había planificado que el avión procedente de Panamá saliera por Alfa hacia la bahía y no antes.
“A mi también me pagan por estar aquí sentado, a mi los pasajeros… Tratamos de hacer todo los posible para que lleguen al gate (puente de embarque) y el tiempo de espera sea menor, pero hablar de incompetencias cuando realmente es una planificación lo que se está haciendo me reduce a que ha pasado esa línea y le voy a solicitar, por favor, que me regale el nombre del capitán para hacer el reporte”, dice el supervisor.
“Tranquilo, ya veo lo mucho que te importan los pasajeros. Nada más le digo, ya había virado cuando ustedes me llamaron. No se preocupe, ahí en su plan de vuelo aparece mi nombre, ahí lo busca y lo encuentra”, replicó el piloto.
Desde la torre de control se le insistió al piloto que estaban en capacidad de solicitarle su nombre, pero el piloto se rehusó a brindarlo, insistiendo en que podían encontrarlo si revisaban el plan de vuelo. El supervisor indicó que, en el reporte, consignaría que él no había querido entregar su nombre y entonces el problema sería más grave.
“No importa. Estoy en la Alfa 8 por si querés llegar ahí”, replicó el piloto.
Fue entonces cuando el supervisor de la torre cuestionó si se trataba de una amenaza, a lo que el piloto terminó diciendo que no, pero que estaría en ese sitio por si deseaba llegar a tomarle sus datos.
