San Antonio de Belén. Un niño de 11 años murió ayer golpeado por el cable tensor de un poste después de sacar la cabeza por la ventana de un autobús escolar para despedirse de un compañero.
La víctima, Carlos Andrés Herrera González –alumno de la clase 6-4 en la escuela España–, se dirigía a su casa en San Rafael, Alajuela, al momento del accidente. El escolar viajaba en el último asiento del autobús matrícula PB 1067, propiedad de la empresa Autotransportes Cambronero y Alfaro S. A.
El vehículo, modelo 2000 y con capacidad para 45 pasajeros, está registrado para el transporte interurbano, pero además tiene permiso para movilizar escolares, según se informó.
De acuerdo con la versión que el chofer –de apellido Berrocal– dio a las autoridades, poco antes de que los estudiantes salieran llovió en el sitio, por lo que cerró las ventanas.
Cuando los estudiantes procedieron al abordaje, aproximadamente a las 2:40 p. m., algunos las abrieron para mitigar el calor.
El autobús estaba aparcado al costado este del centro educativo, a escasos 15 centímetros del cable de acero.
Herrera fue uno de los primeros en abordarlo y se sentó en uno de los campos del lado derecho, cerca de la puerta de salida. Acababa de salir de la última lección: Matemáticas.
Con el vehículo a su máxima capacidad, el conductor hizo el arranque... apenas pudo avanzar escasos 12 metros.
Tragedia. Sin que el conductor Berrocal se percatara, el niño se subió en el asiento y sacó parte de su cuerpo por la ventana.
El cable lo golpeó en el cuello. “Creí que a alguno de los chiquillos se le había caído una máscara. Carlos se salió para saludar a un compañerito que estaba en un carro”, declaró Lillian Guevara, una profesora de sexto grado.
El chofer se detuvo al escuchar el griterío de los escolares. El cuerpo del menor quedó en el asiento, recostado a la ventana.
“Es algo de terror. Todos estamos en shock. Era un niño muy simpático. No nos explicamos cómo pudo ocurrir algo así”, dijo el maestro de inglés Alfredo Villegas.
Familia golpeada. Carlos Herrera era el mayor de dos hermanos.
El menor de su familia, Ramsés, está próximo a cumplir su primer año. La noticia del deceso devastó a sus padres, Carlos Manuel Herrera y Andrea González.
Tras la noticia, la pareja se presentó al centro educativo. Ahí permaneció encerrada en un aula mientras recibía el consuelo del personal docente.
La madre es secretaria, mientras que el padre es cobrador.
La alcoholemia practicada al chofer resultó negativa. Berrocal también se veía ayer bastante afectado por lo ocurrido.
Compañeros de labores y amigos le dieron apoyo emocional en la banca de una parada de autobuses, frente al sitio donde ocurrió el accidente.
La viceministra de Transportes, Viviana Martín, anunció ayer que revisarán los permisos concedidos a la empresa encargada del autobús para ver si cumplen con los requisitos de ley en lo que se refiere a escolares. Colaboró la periodista Vanessa Loaiza.