Dos individuos encapuchados mataron de tres balazos a un empresario dedicado a la construcción en un intento de asalto.
El homicidio lo perpetraron el viernes a las 4:30 p. m. en la entrada a finca Los Cubanos, en Santa Rosa de La Rita, Pococí, Limón.
La víctima es German Rojas Rojas, de 52 años, un hombre oriundo de Tilarán, Guanacaste, pero quien desde hace varios años habitaba en San Juan de Santa Bárbara, Heredia.
Vigilado. El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) informó de que el homicidio se produjo cuando Rojas se dirigía hacia una propiedad donde estaba construyendo dos casas: una grande y otra para el peón de la finca.
El empresario iba en un carro marca Suzuki, el cual era conducido por un hombre de apellido Benavides. Ellos llevaban dinero, poco más de ¢1 millón, para pagar la planilla de trabajadores.
Unos 200 metros antes de llegar al sitio de la construcción aparecieron dos sujetos que comenzaron a hacer señas para parar el vehículo. No obstante, cuando los ocupantes del carro se aproximaron, observaron que los sujetos tenían pasamontañas y armas de fuego, por lo cual decidieron no frenar y más bien acelerar.
Lo individuos optaron por disparar contra el carro al menos unas 12 veces, informó el OIJ.
Aunque los ocupantes del carro lograron alejarse, tres de las balas hirieron a German Rojas, mientras el chofer Benavides resultó ileso.
Los encapuchados, quienes no lograron robar el dinero, escaparon del sitio sin ser observados por ningún testigo pues se trata de un lugar bastante solitario.
Cuando Benavides se percató de que su patrón se encontraba herido lo pasó a otro carro y lo llevó a la Clínica de Ticabán, donde los médicos que lo atendieron dictaminaron que había muerto antes de ingresar.
Agentes judiciales dijeron que el carro tiene al menos siete marcas de bala, las que dieron en un costado y en la parte trasera. El vehículo era sometido a una revisión exhaustiva ayer por el OIJ.
La Policía presume que los sujetos usaron un arma nueve milímetros y una escopeta.
Para los agentes, los responsables del crimen conocían que Rojas todos los viernes salía a un banco en Guápiles para sacar dinero y pagar la planilla. No se descarta que sean de la zona.
Wandal Rojas Calvo, hijo del fallecido, dijo que su padre estaba por retirarse, por lo que había comprado una finca en Upala. Agregó: “Él aceptó trabajar en Pococí porque un amigo se lo pidió. Se iba los lunes y salía los sábados pues quería cerciorarse de que todo estuviera bien”.
