
Las declaraciones rendidas ante la Fiscalía Adjunta del I Circuito Judicial de Limón tanto por Herald José Ruiz Vargas, alias Guato, y su esposa, Katherine Francella Sarmiento Solórzano, evidenciaron contradicciones sobre la responsabilidad de ambos en la estructura criminal que presuntamente operaban en el distrito de Valle La Estrella, en Limón.
La pareja fue capturada este jueves en la zona montañosa de Matama, tras una operación de inteligencia liderada por el Ministerio Público y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de la zona.
Mientras Ruiz Vargas intentó asumir toda la responsabilidad por las armas, el dinero y la droga decomisados durante el operativo que permitió su captura este jueves, Sarmiento aseguró que desconocía esas actividades y afirmó que permanecía con alias Guato bajo amenazas.
De acuerdo con el documento judicial, Ruiz Vargas rechazó los cargos al tiempo que declaró: “Todo lo que incautaron hoy es solo mío”. Además, sostuvo que su esposa no tenía relación con los hechos investigados.
Según su versión, días antes había enviado un vehículo para que ella llegara hasta el sitio donde permanecía oculto, porque deseaba reencontrarse con su familia tras un largo periodo sin ver a sus hijos. Incluso reconoció que haberla llevado hasta ese lugar “fue un error grande que yo cometí”.
La declaración de la mujer fue muy distinta y, aunque podía abstenerse de declarar, decidió responder las preguntas de la Fiscalía y negó cualquier participación en los hechos. “Yo no tenía nada que ver en esto, nada de eso es mío”, afirmó durante la diligencia.
La mujer, señalada por el Ministerio Público como la posible sublíder de la organización, aseguró que había sido obligada a permanecer con Ruiz Vargas. “Él me tenía amenazada, se dio cuenta que yo estaba en Limón y mandó por mí”, declaró.
En su declaración, la sospechosa agregó que la relación de pareja ya estaba deteriorada antes de la captura y sostuvo que había dejado claro su deseo de separarse. “Tenía rato de no hablar con él porque le había dicho que no quería estar más con él”, manifestó.
Tras las indagatorias, ambos quedaron a las órdenes del Juzgado Penal, donde este viernes se celebrará la audiencia de medidas cautelares.
Entre las pendientes de este caso figura la apertura y análisis de los teléfonos celulares decomisados durante el operativo, con el fin de obtener información sobre los presuntos vínculos y actividades de la organización criminal.

