El dueño del Hotel de montaña Casa Blanca, ubicado en San Juan de Dios de Desamparados, falleció el jueves en la noche al recibir un disparo de escopeta en el pecho, cuando acudió a defender a un huésped.
El homicidio ocurrió a las 11:15 p. m. cuando varios individuos llegaron hasta la habitación número uno, en la cual sorprendieron a un hombre de apellidos Otárola Salazar, de 52 años, a quien golpearon en la cabeza con la cacha de una arma de fuego, presuntamente, con la intención de asaltarlo.
Debido al ruido que generó el altercado, el propietario del hotel, José Alberto Peña Williams, quien habita con su esposa y un hijo de 13 años en la habitación número 10, a 30 metros de distancia, acudió para auxiliarlo.
De acuerdo al informe de la Fuerza Pública y del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), uno de los individuos disparó e impactó a Peña en el pecho. El socorrista Christian Marín, que se presentó al lugar para atender al herido, lo declaró fallecido.
El cuerpo del hotelero, de 52 años, quedó en la parte de afuera de la cabina número uno. En el sitio, los cruzrojistas también atendieron a Otárola, quien presentaba sangrado en la cabeza y fue llevado al hospital San Juan de Dios. Ahí le dieron la salida y se desconoce su paradero.
Otárola tiene antecedentes judiciales, según consta en el expediente 13-000299-1219-PE. Fue detenido en el 2014 en una investigación por tráfico internacional de drogas.
La Policía Judicial mantenía este viernes selladas cuatro habitaciones del hotel (de la uno a la número cuatro). Asimismo, permanecía con custodia policial una especie de galerón cercano al hotel y que se aprecia muy bien cerrado.
Esto, en espera de que un juez ordene el allanamiento, pues se cree que en esas construcciones puede haber evidencia importante que ayude a determinar el móvil el crimen.
Rápida respuesta policial
El Hotel Casa Blanca está situado en la parte alta de una finca de 8.000 metros cuadrados que cuenta con un camino de cemento de 500 metros de largo y en mal estado. El principal atractivo es la vista hacia el Valle Central.
Para las autoridades, la noche del jueves al sitio llegaron dos vehículos, de los cuales descendieron al menos cuatro individuos.
Presuntamente, se dirigieron a la habitación número uno, donde sorprendieron a Otárola y fue cuando se escucharon balazos y gritos.
La rápida alerta que hicieron los familiares de Peña al Sistema de Emergencia 9-1-1 permitió que una patrulla de la Fuerza Pública, que estaba a un kilómetro de distancia del hotel, respondiera, capturara a dos sujetos y decomisara un vehículo y dinero en efectivo.
El auto, un Nissan Sentra, al parecer descendía del hotel, pero al observar las luces de la patrulla se desvió del camino hacia una chanchera, donde se estacionó.
Esa situación generó que los cuidadores de los cerdos, al notar la inusual presencia del carro, alertaran a los policías, quienes aprehendieron al conductor, un hombre de apellidos Rodríguez Jiménez, de 27 años.
Este individuo alegó que era taxista pirata y que se encontraba en el lugar realizando un servicio.
También, en la cercanías de la chanchera, los oficiales encontraron a otro hombre apellidado Ordeñana Jiménez, de 30 años, quien tenía la ropa llena de barro y cargaba ¢1 millón en efectivo, informó el Ministerio de Seguridad Pública.
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Ordeñana estaba hospedado en la habitación número tres y dijo a las autoridades que al escuchar la balacera se asustó y huyó por los predios.
Ambos hombres son vecinos de Hatillo y quedaron detenidos a la orden del Ministerio Público.

En una inspección preliminar de la escena donde ocurrió el suceso se localizó en el suelo un revólver calibre 38, así como otro revólver dañado, que podría haber sido usado para golpear en la cabeza a Otárola. Asimismo, había dos casquillos de una arma 9 mm.
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Negocio familiar
El Hotel de montaña Casa Blanca es un negocio familiar que tiene bastantes años de establecido. Pertenece a una firma denominada Pepe Peña Sociedad Anónima, cuyo presidente era José Alberto Peña.
Roxana Cordero Valverde, familiar del empresario, declaró que el negocio fue establecido por el abuelo de José Alberto hace más de 50 años. Luego lo continuó el papá.
"El hotel tiene 10 habitaciones. Pepe (así le decían a José) vivía aquí con su esposa y el hijo en aquella habitación (la número 10) y en esta otra casa habita la mamá (...) El hotel tiene dos empleadas, antes sí venían muchos extranjeros (...) ese señor que ocupaba la habitación uno tenía algún tiempo de estar ahí", manifestó.
En la página en Facebook del hotel se dice que el costo de la habitación por noche oscila entre ¢10.000 a ¢15.000.

