
Tras la divulgación de una serie de videos donde quedó registrada la cirugía a la que se sometió Herald José Ruiz Vargas alias Guato, se empezaron a conocer datos de los médicos involucrados en el procedimiento.
Una fuente del gremio médico, quien pidió mantenerse en reserva, identificó a dos de sus colegas, quienes serían dos reconocidos ortopedistas que suelen hacer procedimientos en el hospital privado de San José, a donde acudió alias Guato para tratarse una herida de bala que se autoinfligió al manipular un arma de fuego.
Uno de los galenos suele compartir en redes sociales las cirugías en las que participa; además, muestra su gusto por los caballos y su afición por uno de los equipos de fútbol más populares del país.
La Nación no divulgará las identidades de los médicos por tratarse de un asunto en investigación en la Fiscalía de Adjunta de Legitimación de Capitales y Persecución Patrimonial, que de acuerdo con una fuente allegada al caso ya tramita una causa contra por lo menos diez personas involucradas en la cirugía, incluyendo a un instrumentista, un anestesiólogo, enfermeras y otros.
El procedimiento médico fue grabado por una persona cuya identidad se desconoce, así como la razón por la que le habrían permitido presenciar la cirugía. Ese testigo hizo diversos movimientos de cámara, como acercamientos y paneos, para registrar el trabajo de los médicos.
Los 16 videos de la intervención quirúrgica estaban en el celular Edwin López Vega alias Pecho de Rata; el aparato se lo decomisaron al extraditado en mayo de 2025 cuando agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), lo detuvieron en vía pública tras un seguimiento que le hicieron desde Limón a San José.
En el expediente del Caso Riverside se consigna que no fue posible determinar la fecha en que el presunto cabecilla se sometió a la operación, aunque se sabe que ocurrió en un reconocido hospital privado entre el 2024 y el 2025.
Dicha cirugía se realizó cuando Ruiz era un objetivo policial en fuga. Además, este tipo de procedimientos, cuando hay lesión por arma de fuego, se deben reportar a las autoridades judiciales y ese trámite, al parecer, no se hizo.
Este medio envió una serie de consultas al centro médico mediante el contacto de prensa. A la empresa se le consultó, entre otras cosas:
- ¿En qué fecha ocurrió la operación?, ¿cuál fue el personal que participó y si son empleados del hospital? ¿Se reportó la cirugía a las autoridades judiciales al tratarse de un herido por arma de fuego?
- ¿Hubo permiso para que una persona grabara la intervención médica, como se aprecia en los videos contenidos en el expediente del caso?
- ¿Cuál fue el medio de pago y si se confeccionó factura por los servicios brindados?
Hasta el momento no hemos recibido respuesta o acuse de recibo.
