
Oficiales de la Fuerza Pública detuvieron el domingo a dos hombres a los que sorprendieron con un cargamento de droga y una millonaria suma de dinero en efectivo.
El arresto ocurrió en Parrita, Puntarenas.
De manera sorpresiva, los sujetos les ofrecieron a los policías un millonario soborno a cambio de que los dejaran seguir; sin embargo, los uniformados lo rechazaron y lo denunciaron de inmediato a sus superiores para que se iniciara el procedimiento judicial.
El caso empezó a desarrollarse cuando los sospechosos fueron detectados mientras circulaban a alta velocidad por la ruta nacional entre Quepos y Parrita. Un oficial dio la voz de alerta, por lo que dos patrulleros siguieron el vehículo, un Mercedes Benz todoterreno.
Al ser alcanzados y obligados a detenerse, el acompañante del conductor le dijo a la pareja de patrulleros que si los dejaban seguir les darían dos millones de colones del efectivo que llevaban en el vehículo.
Los agentes informaron de la situación al jefe policial de Parrita, quien llegó al lugar. El mismo sujeto que trató de sobornar a los policías le ofreció el dinero e incluso le pidió atender la llamada telefónica de un supuesto superior del sospechoso que “le diría qué hacer”.
En el interior del Mercedes Benz, que circulaba sin placas, los oficiales encontraron dos kilos de cocaína y tres millones de colones en efectivo en billetes de diversas denominaciones.
El exceso de velocidad a la que circulaban fue lo que llamó la atención de los patrulleros; uno de los detenidos tiene 37 años y fue identificado con los apellidos Vega Villalobos.
Actuación inusual
El artículo 352 del Código Penal castiga la acción de los sospechosos bajo el delito de penalidad del corruptor. Describe la acción ilícita como dar, ofrecer o prometer a un funcionario público una dádiva o ventaja indebida.
De acuerdo con el abogado penalista Federico Campos, se castiga con penas que van de uno a ocho años de prisión.
El litigante resaltó que la respuesta de los oficiales al enfrentar la situación, además de ser la correcta, se sale de lo común.
“Es de destacar que en este caso específico, los funcionarios públicos de la Policía se hayan comportado de la forma debida, porque lamentablemente lo usual es que acepten la dádiva”, dijo.
Campos agregó que la respuesta de los policías también podría implicar un riesgo porque “no solo no la aceptaron (la dádiva), sino que de alguna manera se están poniendo en riesgo de que eventualmente los delincuentes cobren venganza contra ellos, ya que ahora deberán afrontar la acción de la justicia”.
La noche del domingo se llevó a cabo la audiencia de medidas cautelares durante la cual, la Fiscalía de Quepos-Parrita solicitó contra los dos imputados tres meses de prisión preventiva. La petición fue acogida por el juzgado penal de la zona.
