A Arnoldo Mora Portilla (Arnoldillo) y a José Luis Monge Sandí ( Tres Pelos ) la vida los llevó por senderos distintos luego de figurar como sospechosos de la masacre de la cruz en Alajuelita (6 de abril del 1986).
Alguien, con el arma del Psicópata –a quien se atribuyen 19 homicidios entre 1986 y 1996– ultimó a siete mujeres que regresaban de una peregrinación.
Tras recuperar su libertad (luego de dos juicios), Mora laboró como recolector de basura en dos compañías. Estuvo un año con Aseo Urbano y seis con WPP.
Gracias a su esfuerzo compró un pickup, con el que se dedicó algún tiempo a la venta de verduras. En la actualidad posee un camión con el que se dedica a botar escombros.
“Llego a las construcciones y les ofrezco mis servicios. Dios nunca me ha desamparado, aunque me gustaría tener un trabajo estable.
“Yo tengo que velar por mis tres hijos. Nunca más volví a delinquir”, declaró.
Mora agradeció que a 20 años del crimen el exsubdirector del OIJ, Gerardo Láscarez, descartara su participación en el hecho. Así lo reveló el exagente judicial al repasar los 20 años de la malograda investigación en torno al caso del Psicópata , cuyos crímenes están prescritos.
‘Tres Pelos’. José Luis Monge Sandí tomó un camino distinto. A lo largo de su vida vivió enfrentado con la ley.
La noche del 26 de febrero de 1995 unos motociclistas le dispararon en la urbanización Bilbao, en San Rafael Abajo de Desamparados, San José.
Al igual que ocurriera con el caso del Psicópata , el homicidio prescribió. A finales de 1996 un informante que se identificó como Carlos P. se atribuyó el asesinato de Monge y para demostrarlo entregó casquillos del arma que acabó con la vida de Monge. Su identidad es desconocida.