
Filadelfia (Carrillo). La mayor preocupación que tenían aquí los pobladores de esta ciudad guanacasteca y funcionarios de los comités de emergencia locales eran algunas filtraciones que aparecieron en un muro que protege a Filadelfia del río Tempisque.
El dique, el cual se levanta alrededor de tres metros sobre el nivel de las casas, no permitió que el agua desbordara el cauce y anegara a Filadelfia.
Sin embargo, ayer por la tarde, en al menos dos puntos se habían presentado filtraciones que amenazaban con destruir el muro.
Esta situación incrementó el estado de emergencia y provocó la movilización de la Cruz Roja local, reforzada con socorristas de Nicoya, Liberia, Santa Cruz, Cañas y Upala.
La filtración se logró controlar a avanzadas horas de la tarde cuando maquinaria del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) reforzó el dique con tierra.
Empero, la alerta se mantenía en horas de la noche debido a que las lluvias arreciaron y al eventual crecimiento de la marea en el Golfo de Nicoya, lo que, en consecuencia, podía aumentar el nivel de las aguas del río más largo y caudaloso de Guanacaste.
Salido de cauce
La corriente amenazante del Tempisque, que se desbordó en algunas partes y en otras llegó al límite de su lecho, mantuvo en alerta a los vecinos y a los cuerpos de socorro de Filadelfia.
El Tempisque bordea Filadelfia y, hace algunas décadas, también había sido fuente de preocupación por los desbordamientos.
Las aguas, según versión de los vecinos, se elevaron aproximadamente diez metros respecto a su nivel normal.
Desde hace diez años, el río no había vuelto a amenazar a los pobladores.
También se desbordó aquí el río Las Palmas, ubicado al otro extremo de la ciudad, y anegó terrenos agrícolas y varios sectores residenciales, como El Bambú.
Fenoel Chaves, de la comisión de emergencia del cantón de Carrillo, dijo ayer, a las 5 p.m., que se habían evacuado a 200 personas, las cuales permanecían en el salón comunal local.
Sin embargo, este grupo fue trasladado, ayer por la noche, a un nuevo albergue situado en el antiguo edificio de la Guardia de Asistencia Rural de Liberia. El propósito fue tener desocupado el inmueble de Filadelfia por si se presentaban problemas mayores con el Tempisque.
El dirigente informó que se vieron afectados los barrios El Bambú, La Isleta, Juanilama, La Cruz, La Guinea y Corralillos. Estan poblaciones se encuentran en las afueras de Filadefia, cabecera del cantón.
Chaves manifestó que en la sesión municipal del próximo lunes se pedirá al Gobierno la declaratoria de emergencia, como salida al drama que está afectando a los carrileños.
Mal tiempo continuará
El mal tiempo imperante en el Pacífico norte se intensificará hoy y mañana, advirtió ayer Luis Fernando Alvarado, del Instituto Meteorológico Nacional (IMN).
El temporal es causado por un centro de baja presión, que hasta ayer a las 3 p.m. se mantenía estacionario a unos 140 kilómetros al este de Puerto Cabezas, Nicaragua.
Alvarado precisó que las imágenes de satélite y otros reportes meteorológicos indican que el disturbio no ha mostrado signos de intensificación en las últimas 24 horas.
El experto advirtió que es posible que para hoy o mañana, el centro de baja presión adquiera condiciones más favorables para convertirse en una depresión tropical.
Por esta razón, según Alvarado, el tiempo atemporalado se mantendrá sobre todo el país. Durante hoy y mañana se prevén lluvias intermitentes de moderada intensidad en las regiones Chorotega y Pacífico Central.
Alvarado añadió que sobre el océano Pacífico se prevén vientos del suroeste que podrían alcanzar ráfagas mayores a las 30 nudos (60 kph), los cuales, a su vez, generarán un mayor oleaje.
La Cruz Roja fue alertada ayer acerca de la necesidad de mantener vigilancia permanente sobre ríos y cuencas hidrográficas.
Pobladores en apuros
Filadelfia (Guanacaste). Antenoche, la familia Moreno Cubillo, vecina de esta ciudad, comenzó a percibir signos de amenaza: el cauce del río Tempisque subió a niveles fuera de lo acostumbrado.
Pero la situación se convirtió ayer, a las 9 a.m., en una verdadera emergencia puesto que las aguas comenzaron a llegar hasta donde se encuentra su casa, situada a unos 100 metros del Tempisque.
El peligro de ser arrasados por la corriente creció a tal punto que, a la 1 p.m., la familia debió abandonar abruptamente el sitio para trasladarse a uno más seguro, sin poder llevar consigo sus pertenencias.
"Es la primera vez que se nos inunda la casa, pese a que he estado toda la vida aquí", dijo doña Felicia Cubillo, cuando acababa de salir a la carretera que comunica a Liberia con la ciudad de Filadelfia.
Durante los últimos tres días, añadió, hubo fuertes precipitaciones en la parte alta de la provincia, de donde vienen las aguas del Tempisque. Eso causó la primera inundación que afectó por igual a la familia Moreno Cubillo y a muchos otros residentes de ese sector.
Voceros del comité local de emergencia estaban ayer preocupados porque entre las 12:30 y la 1:30 p.m. el cauce del río subió un metro, por lo cual comenzaron a solicitar a los vecinos que salieran de sus casas.
Muchos acataron la disposición --como los pobladores del residencial El Bambú--, pero otros, como la anciana centenaria Agripina Novoa, argumentaron que resulta sumamente difícil "dejar lo que le ha costado a uno toda la vida".
Ella se negó en todo momento a abandonar su casa. Efectivos de la Cruz Roja debieron sacarla prácticamente a la fuerza en vista de que está enferma.
