
Las comunidades de Quepos, Esterillos, Jacó y Tivives ya cuentan con señalización y sirenas especiales para alertar a los pobladores y turistas en caso de un sunami.
Los sistemas de alerta quedaron instalados la semana anterior y representaron un costo de $119.000 (¢78 millones) que fueron donados por el Gobierno de Estados Unidos.
De acuerdo con las información, en las cuatro comunidades se tienen ahora un total de 300 señales que indican a las personas donde están los sitios seguros en caso de un sunami.
Al mismo tiempo, en dichas localidades se instalaron sirenas que advierten a las personas que están en la playa de que deben abandonar de inmediato el lugar.
Este proyecto arrancó a principio de este año y fue desarrollado de manera conjunta por el Programa de Asistencia Humanitaria de la Oficina del Representante de Defensa de la Embajada de Estados Unidos en Costa Rica y de la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (CNE).
Antecedentes
Un sunami o también conocido como maremoto es un gran desplazamiento de agua que ingresa con fuerza a las playas o desembocaduras de ríos.
Generalmente son ocasionados por un terremoto, una erupción volcánica, una detonación submarina, entre otros muchos factores. Estos fenómenos tienen la particularidad de que cuando ocurren cerca de un lugar, pueden ser detectados de forma natural por las personas que están en una playa, antes de que llegue la gran ola.
La primera advertencia es un sismo de gran fuerza y la segunda, el alejamiento del agua de la línea de costa.
Frente a tales manifestaciones, lo más recomendable es que la población se aleje del litoral lo más pronto posible y vaya a sitios altos.
Empero, en los últimos años los países han incrementado los sistemas de vigilancia y ahora se cuenta con el Centro de Alertas de Tsunamis del Pacífico (PTWC), ubicado en Hawái (Estados Unidos), que se encarga de emitir las alertas.
En nuestro país el Sistema Nacional de Monitoreo de Tsunamis (Sinamot), de la Universidad Nacional (UNA), es el encargado de hacer los avisos. Se espera que en estas comunidades, cuando reciban la alerta, se activen las sirenas y pobladores se encarguen de guiar a las personas hasta los sitios seguros.

