
Los bomberos aplican en la actualidad una serie de variantes en el combate al fuego, con miras a dosificar el agua que se usa en incendios.
El director de esa entidad, Héctor Chaves, afirmó que la inmensa mayoría de emergencias que atienden no requieren el uso de agua, sin embargo en los incendios estructurales, los de carros y algunos forestales, su utilización es indispensable.
De las 64.000 emergencias que atendieron en el 2016, solo 18.000 tenían relación con fuego y de esas, solo 1.064 fueron incendios estructurales, los cuales ocupan más agua.
Las boquillas o pitones de agua que usan las mangueras actualmente son más eficientes para que el gasto sea menor. También se han variado las técnicas de ataque al fuego en el sitio.
Chaves añadió que muchas veces el contenido de un tanquero (3.750 galones) fue suficiente para controlar la situación.
Dijo que es más oneroso para Acueductos y Alcantarillados (AyA) lo que se pierde por fugas de agua cada año, que lo gastado en los incendios.
Pese a ello, son conscientes de que cada vez tiende a complicarse el uso del agua por lo que, de manera recurrente, se plantean otras opciones.
"Cuando se puede acudimos a ríos, acequias y piscinas. Se ha usado agua no potable en muchas conflagraciones", dijo.
También explicó que las nuevas boquillas tiran agua de forma pulverizada, para aprovecharla más.
Llegan cargados
Gracias a los tanqueros y las unidades cisternas adquiridas en los últimos años, se llega a las emergencias con las unidades cargadas, lo que ahorra tiempo y les garantiza la cantidad de líquido en la primera fase de ataque.
En cuanto a la falta de hidrantes que existía años atrás, Chaves indicó que el problema se ha solucionado porque la cantidad de esos dispositivos se duplicó y ha sido de gran ayuda, aunque en algunas regiones como Santo Domingo y otras del norte de Heredia, las escasez de agua impide obtener el caudal necesario.
"Las tuberías son viejas y al ser de cuatro pulgadas resultan insuficientes para la población y más aún para emergencias. Para cambiar las tuberías se requieren inversiones muy altas y no se vislumbra un plan nacional para entrarle", narró.
La mitad de los acueductos en Costa Rica los maneja Acueductos y Alcantarillados (AyA), el 30 % las Asociaciones Administradoras de los Sistemas de Acueductos y Alcantarillados Comunales (Asadas), que son 1.500, y un 20% las municipalidades (hay unos 28 municipios con acueducto).

Los bomberos cargan las máquinas extintoras en hidrantes de tuberías madres, que no abastecen Asadas ni urbanizaciones, a estos últimos solo se acude en emergencias.
Cuando hay emergencias grandes no se puede recurrir a reservorios, porque solo el AyA tiene unos cuantos y se agotan rápido. "Van a coyol quebrado, coyol comido", dijo Chaves.
"Hemos llegado a barrios a cargar y se vienen los vecinos a impedirlo, porque dicen que les gastamos el agua", puntualizó.
Otras técnicas
Cuando hay recipientes con fuego, se tapan para cortar el oxígeno y sofocar así las llamas. De igual manera, en algunos casos se usa espuma, para cortar el contacto entre una superficie determinada con el oxígeno.
El escombreo después de los incendios estructurales es riguroso, para evitar que queden brasas y se levanten de nuevo las llamas.
En incendios forestales se trabaja con zanjas en el terreno que ponen un límite al avance de las llamas, también se eliminan troncos y otros materiales que puedan alimentar el fuego.
