Unos niños que estaban jugando con fósforos causaron, este martes, un incendio forestal que quemó unas 70 hectáreas de árboles, charral y pastizales en Isla Venado, ubicada en la península de Nicoya, en el océano Pacífico.

El fuego fue controlado seis horas después de que empezó, por personal del Cuerpo de Bomberos, de la Brigada contra Incendios Forestales del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) y vecinos del lugar, confirmaron hoy Luis Diego Román Madriz, coordinador de la lucha contra incendios forestales y Héctor Chaves León, director de los Bomberos.
Román dijo que, de acuerdo con la información suministrada por los vecinos, los menores se encontraban cazando pericos, lo cual es una tradición durante los días de Semana Santa. Al parecer, en determinado momento, encendieron unas hojas secas, pero rápidamente se alzaron llamas que se salieron de control.
"El problema es que estaba haciendo mucho viento y el fuego se extendió muy rápido", dijo Román.
Por su parte, el director de Bomberos comentó que todavía en la mañana de hoy miércoles se está trabajando en las labores de extinción de pequeños focos que quedaron.
Ambos personeros llamaron la atención a la población para que eviten las quemas, pues los terrenos están muy secos y además, el país esta bajo la influencia de fuertes vientos que ayudan a propagar el fuego.
Precisamente, la tarde de ayer, la quema de charrales en las inmediaciones del aeropuerto Daniel Oduber, en Liberia, obligó a suspender el aterrizaje de aeronaves entre las 12:30 p.m. y las 2 p.m., como una medida de prevención.
Chaves comentó que el problema principal es el humo, pues afecta la seguridad aérea.
