
Willy Salazar, ganadero de Cañas y Elmer Pizarro, agricultor de Santa Cruz, dan gracias a Dios por la llegada de la lluvia.
Según Salazar, de 47 años, ya los caudales de los ríos y quebradas volvieron a llenarse y el pasto creció y reverdeció.
Asegura que el ganado se recuperó y todo volvió a la normalidad. Además, reconoció que el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) les brindó asistencia con pacas y miel para ganado en la época seca.
“Ya pasamos la crisis, ahora podemos meter más ganado a las fincas”, afirmó este productor de ganado de carne.
Explicó que si antes tenían 20 cabezas de ganado en un espacio, ahora se pueden tener hasta 40 reses porque ya hay suficiente pasto.
Salazar es casado y padre de una menor de 10 años. Afirmó que al tener más ganado en las fincas se puede vender más y mejorar los ingresos.
Por su parte Elmer Pizarro, de 54 años, casado y padre de cinco hijos, afirmó que con la sequía y la escasez de agua pasaron una época crítica.
“El agua ya está socando”, dijo este hombre que se dedica a sembrar maíz, frijol, aguacate, mango y hortalizas en una finca de 100 hectáreas que está en Arado de Santa Cruz, Guanacaste.
“Antes había que regar los cultivos y había restricciones para abrir pozos”, acotó.
Dijo que ya comenzó a preparar cultivos de plátano y otros productos que le sirven para la economía familiar y que también coloca en el mercado.
Los suelos ya se saturaron y ahora espera que no surjan muchas plagas para cosechar sus productos que crecen entre los ríos Diriá y En Medio.