La presencia de 40 fallas en el Valle Central, donde se asienta al menos la mitad de la población del país, constituye una clarinada para que las construcciones se realicen con estricto apego a las disposiciones del Código Sísmico.
Tal es el criterio de especialistas que respaldaron el estudio realizado por el Centro de Investigaciones Geofísicas (CIGEFI) y la Escuela Centroamericana de Geología de la Universidad de Costa Rica (UCR), el cual advirtió que esa zona está atravesada por 40 fallas sísmicas, todas activas en mayor o menor grado.
Sin embargo, hicieron énfasis en que la cantidad de fallas en el Valle Central no es tan importante como reconocer que es un área de alto nivel de fallamiento. Por eso, consideraron imperativo tomar medidas preventivas, entre otras, cumplir las normas fijadas por el Código.
Las fallas son fracturas de la corteza terrestre a lo largo de las cuales hay movimiento relativo entre los bloques rocosos a uno y otro lado de ella.
Al manifestar su "acuerdo con el estudio", Federico Güendel, subdirector del Observatorio Vulcanológico y Sismológico (Ovsicori) --con sede en la Universidad Nacional-- consideró que la cantidad de fallas reportadas se queda corta. "Lo relevante es que hay un nivel de fallamiento importante que debe ser tomado en cuenta para todo lo que tenga que ver con obras de ingeniería", puntualizó.
Esos accidentes fueron localizados gracias al uso de imágenes de satélite, fotografías aéreas y estudios detallados de campo. Mario Fernández, geólogo investigador del CIGEFI, afirmó que el estudio se efectuó con el objetivo de conocer la calidad del espacio existente en el Valle Central, en donde vive cerca del 51 por ciento de la población del país.
Aspectos álgidos
El estudio señaló, como un punto importante, las características del terreno a la hora de realizar una contrucción residencial o industrial. Uno de los pocos ingenieros estructurales especializados en ingeniería sísmica, Franz Sauter, afirmó que "lo más importante es no construir al menos a 200 ó 300 metros a ambos lados de la falla sísmica". Indicó que esta es una medida que se recomienda en otros países y que está de acuerdo con las normas del Código Sísmico costarricense.
A este misma normativa hicieron referencia algunas constructoras consultadas sobre las medidas de seguridad que emplean para edificaciones en zonas de riesgo. El Código Sísmico de Costa Rica --de 1986-- establece "los requisitos mínimos para el análisis, diseño y construcción de estructuras sismo-resistentes", según cita en su presentación.
En esencia, "el Código contiene las reglas recomendadas para la escogencia adecuada del terreno para construcción, el cálculo y diseño de estruturas apropiadas para que, en caso de un eventual sismo, no se produzca un colapso de la estructura", comentó el ingeniero Rodolfo Herrera, coordinador de Comisión Permanente del Código Sísmico del Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos de Costa Rica.
Francisco Castillo, director ejecutivo del Colegio, afirmó que "este código, al igual que todos los que hace el Colegio, es de acatamiento obligatorio para los profesionales afiliados". Asimismo, destacó que es uno de los mejores del mundo.
El cumplimiento de las regulaciones incide en la autorización de permisos de construcción. "El Colegio investiga cualquier denuncia y castiga a su profesional. Pero el control deben llevarlo las instituciones que aprueben los planos de construcción", afirmó Herrera.
Edgar Arroyo Cordero, ministro de Vivienda y Asentamientos Urbanos, aseguró que existe una comisión interdisciplinaria que analiza esta situación (construcción en zonas sísmicas). Además, --dijo-- "cuando el INVU da los permisos de construcción, toma en cuenta nuestras disposiciones y aplica las restricciones del caso".
Aunque extraoficialmente se menciona a Tibás y Heredia como lugares relativamente seguros en el Valle Central, Fernández Arce enfatizó que "los sitios cercanos a fallas no es que sean inhabitables, sino que tienen una amenaza natural más con la cual convivir, pero hay que conocerla para mitigar al máximo su efecto".
Breves del código
El Código Sísmico, elaborado por el Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos, establece los requisitos mínimos para el análisis, diseño y construcción de estructuras resistentes a los sismos. Los siguientes puntos son considerados claves en su aplicación:
-El sitio debe ser elegido adecuadamente, de acuerdo con la información existente. Si hay una falla, se recomienda que no se construya ahí.
-El Código obliga a los ingenieros a averiguar dónde están las fallas sísmicas.
-Procura que, ante un eventual sismo, no se produzca un colapso de la estructura.
-El reglamento se adapta a la realidad del país, en el sentido de que no hay impedimento para cumplir con sus disposiciones.
-Informa de la magnitud de las acciones sísmicas para que el ingeniero pueda realizar sus cálculos basado en informaciones geológicas y de ingeniería sísmica.
-Contiene las reglas recomendadas para el buen cálculo y diseño de las estructuras.
Fuente: Ingeniero Rodolfo Herrera, coordinador de la Comisión Permanente del Código Sísmico de Costa Rica del Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos.