
San Juan de Chicuá, Oreamuno. La suerte de una pareja estadounidense se desconocía ayer tras perder comunicación con tierra cuando sobrevolaba territorio tico en una aeronave Beechcraft Bonanza, matrícula N5985C.
Conrad Wess Randell (de 67 años), el piloto, y su esposa, Nancy -de iguales apellidos-, formaban parte de un grupo de viajeros conocidos como los Fly Farmers.
Desde hace 40 años ellos vuelan entre Los Ángeles (Estados Unidos) y algún destino en Suramérica.
Los pilotos estaban de regreso. Las 26 aeronaves despegaron del aeropuerto de Allbrook, en Paitilla, Panamá, ayer a las 7:50 a. m.
Reabastecimiento. La mayoría de las aeronaves fueron recargadas de combustible aquí.
En su último contacto con la torre de control del aeropuerto Juan Santamaría, Randell reportó estar a unas 26 millas (41 kilómetros) al este. Para entonces el radar no lo captaba.
El piloto no indicó su altitud y de la torre le pidieron esperar por instrucciones para su aterrizaje en el aeropuerto Tobías Bolaños.
Esa hora del reporte es cercana al momento en que un agricultor de las faldas del volcán Irazú, en Oreamuno de Cartago, llamó a los guardaparques para decir que escuchó una explosión.
Testigo. Cuando se dio la desaparición, las condiciones climatológicas sobre la cara sur del Irazú eran desfavorables.
El campesino Luis Víquez trabajaba en su finca cuando escuchó el motor de una aeronave.
"Volaba a muy baja altura; más de lo normal. Nunca la vimos porque estaba demasiado nublado.
"Como a los 10 segundos escuchamos un impacto y un eco en la montaña. Me parece que el piloto estaba desorientado", comentó.
Con base en la información de Víquez, se teme que la aeronave haya caído dentro del Parque Nacional Volcán Irazú, un páramo agreste de 2.309 hectáreas.
"La topografía es muy irregular y hay cerros muy altos que llegan hasta 3.400 metros", explicó Mauricio Gamboa, funcionario del Ministerio del Ambiente y Energía.
El ELT (dispositivo que lanza una señal de emergencia) no se activó. En horas de la tarde las autoridades de Aviación Civil intentaban determinar si Randell aterrizó en otro lugar.
Búsqueda. La Cruz Roja, por su parte, envió una patrulla de reconocimiento por San Juan de Chicuá, en dirección al punto señalado por el campesino.
Empero, tuvo que regresar tras hora y media de caminata pues oscurecía. Hoy la Cruz Roja pretende enviar patrullas por varios puntos, entre estos Prusia y San Juan.
"El problema es que en este lugar el sonido puede confundir un poco. Algunas personas dijeron haber visto humo en la montaña, pero aún no tenemos nada en concreto", dijo Keneth Hernández, encargado del operativo.