
En un conflicto por drogas halló el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) el móvil del crimen del taxista informal Júnior Rodríguez Araya, cuyo cadáver –baleado y apuñalado– apareció, en agosto, quemado cerca de un búnker.
Aunque en principio las autoridades pretendían arrestar a cuatro sujetos, los agentes de la sección de Homicidios del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) solo encontraron ayer a uno de los sospechosos.
Lo detuvieron en una de las tres casas allanadas en Lomas del Río de Pavas, San José.
El sospechoso, de apellido Castillo y 34 años, es conocido en esa localidad como Tachuela.
En uno de los inmuebles visitados la Policía Judicial encontró 80 piedras de crack.
A Rodríguez le dispararon varias veces. También le asestaron varias puñaladas en la mejilla derecha y en el tórax.
Desde el principio el OIJ descartó la posibilidad de un asalto. Los asesinos no se llevaron el carro de la víctima y tampoco se interesaron en su celular.
El taxista tenía, además, dinero en los bolsillos. El crimen se registró el 29 de agosto en la urbanización Bribrí, en Lomas del Río.