
¿Por qué el Gobierno no pudo resolver el secuestro de las dos mujeres con sus propios medios? ¿Por qué dejó la solución del caso en manos privadas? ¿Por qué hay contradicciones relacionadas con el pago del rescate?
A cinco días de la liberación de Nicola Fleuchaus, una turista alemana, y Susana Siegfried -suiza nacionalizada costarricense-, estas son las principales interrogantes sobre el secuestro que se prolongó durante 71 días.
Dos expertos en materia policial, Rafael Angel Guillén, exdirector del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), y Alfonso Ayub, exasesor en seguridad del anterior gobierno, atribuyeron las confusiones a la forma "errónea" mediante la cual -según ellos- el Gobierno manejó el caso.
Ayer se trató de localizar insistentemente al ministro de Información, Alejandro Soto, para que se refiriera a las opiniones de estos exfuncionarios, pero tres mensajes dejados en el radiolocalizador no tuvieron respuesta.
Regula Susana Siegfried, de 50 años, y la alemana Nicola Fleuchaus, de 24 años, fueron tomadas como rehenes por el autodenominado "Comando Viviana Gallardo", el 1° de enero, mientras se hallaban en el hotel Laguna del Lagarto Lodge, en Boca Tapada, Pital de San Carlos, junto a 15 turistas más.
Ese mismo día, el grupo exigió -mediante un comunicado, escrito con bolígrafo, en una hoja de cuaderno- varias demandas entre las que destacaron el pago de $1 millón y ¢1 millón, un aumento del 18 por ciento a los salarios básicos de los trabajadores, no más alzas en la canasta básica y la liberación del "Comando de la Muerte" (que en abril de 1993 secuestró a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia).
Pese a que las partes involucradas en este plagio aseguran que no se pagó por la liberación, el cojuez de instrucción de San Carlos, Francisco Sánchez -designado especialmente para este caso-, giró el miércoles pasado una circular a los bancos del país, en la que advierte sobre los 2.000 billetes de $100 que fueron entregados a los plagiadores.
Ayer, en una entrevista telefónica, el padre de Nicola, Wolfgang Fleuchaus, aseguró que aunque el dinero fue conseguido en los bancos alemanes por las familias de las dos mujeres y enviado a Costa Rica para pagar el rescate, de última hora no se utilizó. (Véase nota aparte.)
Buscando el choque
El exdirector del OIJ, Rafael Angel Guillén, dijo que el Gobierno no resolvió el secuestro por sus propios medios porque desde el principio ejecutó un despliegue policial que lo único que logró fue bloquear cualquier intento de comunicación con los plagiadores.
Para Guillén, la ausencia de un mando único en la zona de Boca Tapada generó roces entre los cuerpos policiales. El exjefe policial cuestionó la constitución de una comisión de crisis para un caso de "exclusiva competencia de la policía judicial".
Entre tanto, para Alfonso Ayub, el Gobierno adoptó una actitud de choque por falta de planificación policial.
Al igual que Guillén, Ayub dijo que no le dieron chance a los secuestradores para que establecieran comunicación con las autoridades. "Con decenas de policías armados con M-16 nadie se iba a arriesgar a dialogar", comentó.
Ayub también cuestionó la creación de la comisión de crisis pues -estimó- no había ningún asidero para establecer un órgano de ese tipo porque no mediaban razones de Estado.
"Si vamos a crear una comisión de crisis cada vez que se cometa un carterazo, estamos fregados", agregó.
Solución privada
La autorización que el Gobierno dio el 28 de febrero a los familiares de las dos mujeres para que buscaran un contacto directo con los secuestradores, pudo ser el reconocimiento final por parte de aquel de su fracaso.
Esa autorización se dio luego que el Gobierno anunció que no enviaría al padre Eduardo Bolaños a navegar por el río por no existir condiciones de seguridad para el cura.
En la participación de la familia resultó clave la intervención del alemán Eckart Oehring, quien se dio a conocer como el señor de Mollis, quien manejó los detalles del contacto con los secuestradores.
"El Gobierno se enteró de que había fracasado porque no tenía los elementos entrenados y adecuados para resolver el secuestro, y por eso le pareció bien ponerlo en manos de los familiares y de extranjeros, sin el control debido", aseguró Guillén.
Padre de Nicola desde Alemania
"El dinero se mandó pero no se usó"
Aunque $200.000 fueron enviados a Costa Rica con el fin de pagar un rescate por la liberación de Nicola Fleuchaus -turista alemana- y de la costarricense (de origen suizo) Regula Susana Siegfried, al final ese dinero no fue entregado a los secuestradores.
La afirmación la hizo ayer, desde el pueblo de Mossingen, cerca de la ciudad de Stuggart -en el suroeste de Alemania-, Wolfang Fleuchaus, padre de Nicola Fleuchaus, quien respondió por teléfono varias preguntas hechas por periodistas de La Nación.
Por medio de Eric Núñez, quien fungió como traductor, Fleuchaus -dueño de un negocio de procesamiento de chatarra-rechazó enfáticamente que se haya pagado un rescate.
El diálogo se mantuvo durante 27 minutos. Comenzó a las 9:48 a.m. del sábado, hora de Costa Rica (4:48 p.m. en Alemania). Fleuchaus accedió cortésmente a hablar sobre el secuestro de Nicola, su hija única. Este es un extracto de la entrevista:
Dinero para rescate
-¿Recaudó y pagó la familia dinero, tal vez con la ayuda del Gobierno germano, para la liberación?
-No (rotundamente).
-Pero su abogado Martín Billing declaró que sí se pagó dinero.
-Esa declaración se hizo en el momento en que la plata se puso a disposición pero no fue pagada.
-Entonces, ¿no se llegó a la entrega del dinero?
-No. El dinero llegó hasta Costa Rica, pero no fue utilizado. Supongo que se ha regresado a la Embajada alemana.
-¿Quién entregó la plata y quién la transportó?
-Eso no lo sé yo. El dinero, $200.000, fue reunido por las dos familias.
-¿Fue el Gobierno costarricense informado de que el dinero estaba a disposición?
-Eso no lo sé; no me es conocido. Supongo que la Embajada alemana informó al Gobierno.
-Si el rescate no fue pagado, ¿como se consiguió la liberación de Nicola y Susana?
-Todavía no lo sé. En estos momentos no lo conozco.
Manejo del secuestro
-¿Qué opina usted de la forma en que el Gobierno costarricense ha tratado el secuestro?
-De esto no puedo opinar desde aquí. Si hay algo que no quiero es criticar desde una distancia de 10.000 kilómetros o algo así.
-¿Qué papel desempeñó el Gobierno alemán en el proceso de liberación de su hija?
-Eso no lo puedo juzgar desde aquí. Yo creo que en la propia liberación no tuvo ningún papel.
Vender la historia
-Aquí se escucha que Nicola tal vez quiera vender su historia a una revista o algo similar. ¿Sabe usted algo?
-En este momento no sé nada al respecto.
-Pero, ¿sabe si se está negociando o no?
-Bueno, sí hay ofertas, por supuesto.
-¿Puede decirnos aproximadamente cuánto se ha ofrecido por la comercialización?
-No; no tengo idea. Ofertas han sido hechas a las familias allá (en Costa Rica). A la familia Siegfried se le han hecho ofertas, pero en cuanto a sumas no sé nada.
-¿Sabe cuándo regresará su hija a Alemania?
-Bueno, eso depende de cómo evolucione su enfermedad. Eso lo determina el doctor Quesada, que la trata a ella.